Solemos pensar que la meditación es estar solo sentadas en un cojín, repitiendo OM mientras olemos incienso tratando de poner nuestra mente en blanco, muchas meditaciones son así. Pero existen otro tipo de meditaciones, hoy te las voy a contar, la intención es que estés más presente en cada momento, para sentirte más enfocada, tranquila y tus pensamientos sean más claros.

Enfocar la atención.

En esta técnica tu atención se enfoca en un objeto, puede ser externo como una vela, una flor, una imagen religiosa, un cuadro etc. O puede ser interno, tu respiración, lo que sientes en tu cuerpo, tu ritmo cardiaco. La idea como siempre es silenciar tu mente del parloteo para que pueda descansar. Enfocarte en un objete te va a permitir regresar la atención a ese objeto cuando los pensamientos te lleguen porque invariablemente te van a llegar. Es importantísimo poner atención a lo que se presenta en tu mente porque eso te va a permitir conocerte más.

¿Qué emoción se repite? ¿Qué tipo de pensamiento es el más recurrente? ¿Tu familia? ¿La chamba? ¿El dinero? ¿Qué dicen esos pensamientos de ti, de tus anhelos, tus preocupaciones, tus necesidades?

Pensar

No todas las meditaciones son para dejar de pensar, algunas son para hacerte pensar. En lugar de estar buscando dejar tu mente en blanco en estas meditaciones puedes pensar en temas específicos. Puedes pensar en tus emociones o en alguna virtud que quieras desarrollar, el amor incondicional, la compasión, la paciencia, la tolerancia. La idea es meditar sobre ello con una genuina intención de desarrollar esa virtud, este tipo de meditaciones ayudan a tu mente a sintonizarse con pensamientos más positivos.

Visualizaciones

Estas pueden ser un poco complicadas por que requieren de mucha imaginación para que puedas crearte una imagen en la mente. Ya te presentaré meditaciones que involucran visualizaciones (como imaginar que tus enfermedades salen de la nariz cuando exhalas). Por hoy solo quiero que sepas que hay diferentes técnicas.

En acción

Como te dije al principio, no necesitas estar sentada para meditar, a veces el tráfico puede ser un buen objeto de meditación, lavar los trastes, ir de compras. La atención consciente puede practicarse en todo momento. Salir a caminar poniendo atención a tus pasos, al viento, al clima es un ejemplo de ello, en lugar de salir pensando en qué vas a hacer de desayunar, qué pendientes tienes y cuánto falta para dejar de caminar.

Todas estas meditaciones tienen el mismo objetivo: estar más presentes. Es muy importante que medites también con una intención, la que tú quieras, las prácticas budistas recomiendan hacer la meditación con la intención de beneficiarnos a nosotras mismas y a todos los seres sientientes.

¿Cómo vas con tus meditaciones? ¿Has practicado la atención a la respiración que te dejamos por aquí?

 

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