Como ya está muy cerquita el día de la madre me pareció muy apropiado compartírtela, practícala e invita a otras a practicarla, te va a encantar. ¡Por supuesto que los hombres también la pueden practicar!

Intenta practicarla por lo menos una vez por semana

Busca un espacio de media hora.

Trae flores o frutas a tu espacio de meditación.

Siéntate en una silla o cojín, toma la flor o la fruta y ofrécela a tu ser interior más elevado, a la más alta consciencia que vive en ti.

Trae a tu mente aquellas cualidades que te gustaría practicar más como mamá: tener más tiempo de calidad, ser menos regañona, más tolerante, más paciente, aprender a poner límites, lo que tú quieras desarrollar. Aun cuando sean cualidades que crees que no tienes, tráelas a tu mente.

Visualízate sentada frente a ti, mucho más grande que tu tamaño. Esa otra tú es la madre que quieres llegar a ser.

Pídele a esa otra tú que te ayude amorosamente a convertirte en la mamá que quieres ser.

Imagina que tu otra tú asiente, te sonríe generosamente aceptándote completamente como eres, aceptando que siempre lo haces lo mejor que puedes y ofreciéndote su guía y apoyo para que llegues a ser la mejor madre posible todos los días.

Continúa meditando en esa imagen hasta que sientas mucha paz.

Quédate sentada unos minutos sintiendo esa tranquilidad, llámala en tu vida cotidiana por medio de una inhalación cuando la necesites.

Une tus manos a la altura del pecho, inclina tu cabeza en señal de gratitud cuando termines.

Feliz día de las Mamás Importantísimas!!!!