Cuántas veces tú y tus amigos o familiares, viven la misma situación y reaccionan de manera diferente¿Te enojas en ciertas ocasiones, cuando otros se mantienen tranquilos?
Todos creemos que nos enojamos por lo que nos pasa o por lo que la gente nos hace o dice. Esto es sólo cierto, en parte, veamos un ejemplo: Imagínate que estás parado en una fila, para entrar a algún lugar; de repente una persona te pisa y escuchas que te dice perdón, fue sin querer…Lo más probable es que no le des mucha importancia¿Pero qué sucedería si esto se repite varias veces? ¿Cómo crees que te sentirías? Seguro que, después de cierta cantidad de pisotones, te enojarías ¿O no? Ahora imagínate que lo ves a la cara para reclamarle y te das cuenta de que está ciego ¿Crees que tu coraje se mantendría en el mismo nivel? Estoy seguro de que no, muy probablemente tu enojo disminuiría o se acabaría ¿Pero por qué, si los pisotones los recibiste? Porque tus pensamientos seguramente cambiaron. En lugar de pensar: ¿Qué se cree este? pensaste: “Pobre, no ve”
El hecho de haber sido pisado no cambió, pero tus pensamientos sí: Calificaste la situación y a la persona de una manera diferente y tu coraje disminuyó.
El enojo, como muchas otras emociones, puede:
  • Desencadenarse automáticamente,
  • Brotar sin que nos demos cuenta del momento en que se inicia,
  • Surgir sin que conozcamos la causa real que lo provoca
Sin embargo, son nuestros pensamientos los que lo aumentan, mantienen o disminuyen. Me gustaría concluir el artículo con lo que Steve Covey comenta en su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”:
Cambia tu paradigma y cambiaras por completo tu visión y manera de ver las cosas.
Si requieres una sesión de counselling para cambiar aquellos paradigmas que no te ayudan contáctame: miguel@mujeresimportantisimas.com