Si les contara el porqué no fui una persona con cultura deportiva se acabaría el espacio, el resumen es: mis papás no pudieron, sumado a que fui a escuela de monjas, resultado, me ponen una pelota frente a mí, y yo corro para el otro lado.
Se podrán imaginar mi condición, habilidad y flexibilidad
Un día llegue muy mona a inscribirme a la clase de yoga, me ofrecen otra de prueba para convencerme de pagar más, decido decir que sí, antes de conocer las opciones, opción 1 danza aérea, opción 2 pole dance, que? acaso quieren matarme? Total decidí por horario y tocó pole, eso significaba hasta comprar ropa especial.
Total llego a mi clase de prueba, volteo y veo pura puberta flacucha, y yo una casi cuarentona con unos kilos de más; lo hice fatal, pero encontré algo muy ” malo”, un reto, por eso olvidé la yoga y me inscribí al pole:
Pasaron meses de vergüenza, rodillas negras de no saber caer, ver subir, girar a las pubertas y yo en el suelo.
Un día me dicen, intenta inversión, que? Yo? Respire, e intente seguir la instrucción, sorpresa, lo logré! En un impulso estaba de cabeza sostenida de mis piernas WOW!
De ahí logre muchas cosas, vi salir a las pubertas con cara de porque ella tan piedra ha logrado más que yo?
Solo sé que me apasioné, logré un cuerpo formado rápidamente y encontré el ejercicio ideal para mí, soy femenina pero ruda y fuerte, ahí eres una mujer sensual, una mujer delicada pero muy fuerte, si no, el suelo será tu mejor amigo .
Lo encontré! Muchos decían disfrutar del dolor del ejercicio, ahora lo sé y entiendo, si se disfruta, si existen las ganas de hacer la maleta para ir a sudar un poco.
Invitada especial