‎Como siempre que salgo de vacaciones empaco muchos zapatos y muchos libros… uso más los primeros que los segundos, sobre todo cuando voy a la Playa, no por inculta sino porque cuando voy a la Playa me quedo horas pérdida con el sonido del mar.

Este viaje no fue la excepción, muchos libros, muchos zapatos… no los he usado, pero esta vez no estoy pérdida en el sonido del Mar, llevo días perdida en la poesía de Caperucita Loba que me acompaña en mi iPad.

Siempre leo más de dos cosas al mismo tiempo, los psicólogos seguro tienen un nombre para eso… pero esta vez no… ni Caperucita Loba me suelta, ni yo la suelto a ella…

Para terminar mis vacaciones me fui literalmente a buscarla en el bosque… Caperucita Loba se atreve, se vive e inspira como todas nuestras Mujeres Importantísimas y nos enorgullece muchísimo tenerla por aquí, ¡vas a AMAR su blog como nosotras!

 

¿Cómo empieza la poesía de Caperucita Loba?

Escribo desde los once años. Fue hasta mis treintas que mucho de lo que escribía lo compartía con mis amigas que estaban pasando por procesos similares y a quienes veía como yo: en la quinta revolcada de la ola, por la vida profesional, por la maternidad, las crisis de pareja, por los cuarentas etc.

Varias de ellas me insistían en que publicara mis escritos. Empecé a compartirlos por mail… así  empezó.

En esos años empecé un trabajo interior muy fuerte de reconexión espiritual, la verdad es que siento que mucho tiempo me desenchufé y funcionaba en automático en lo que se esperaba de mí, desde las expectativas de afuera hasta las mías propias… cumpliendo sin inspiración, sin creatividad ni pasión.

Mi divorcio fue un camino de regreso a casa, hacia mi interior, porque cuando pasas por procesos dolorosos desgraciadamente – a veces así tiene que ser-  inicias una búsqueda de aliviar el dolor o de entender por qué pasan las cosas y para qué y entonces comienza un camino de autodescubrimiento muy profundo. Empecé a estudiar muchas cosas, le di por muchos lados, hasta encontrar mi reconexión.

Ese trabajo fue mucho de reconectar todos esos cables sueltos, la parte femenina, la parte del sentir, la parte creativa, la parte de inspiración, la parte de la naturaleza – yo también había perdido mucho esa conexión, esa capacidad de comunicarte con cada ser vivo, con cada árbol, con la Luna, con las plantas, tener una relación con lo natural. Todo eso se fue literalmente volviendo a desarrollar. En ese proceso sentí el compromiso de compartir todo aquello que había escrito por que para mí fue también un proceso de sanación a través del arte.

Hoy te puedo decir que creo que todo arte debe de cumplir con un propósito de sanar, de ayudar a liberar lo que esta oprimido en el ser humano. Entendí que ese arte que se había incubado no me pertenecía, era algo que se había gestado para ayudar a otros. Decidí hacer un blog,  sin mayores pretensiones, como nace todo lo que no tiene más propósito que compartirse, como sembrar una flor.

El proyecto salió como creo que deben de salir todas las cosas lindas, sin este objetivo de ambición o reconocimiento sino el profundo deseo de poner una semilla y que toda la magia solita ocurra y así se dio. 

 

Tu poesía es muy digerible y accesible:

Yo me di cuenta desde niña que leía, que la poesía tenía esta cosa que de repente es difícil entenderla, pareciera que para hacer poesía de buena calidad tiene que ser rebuscada o complicada. Yo escribo para la gente, para que nos entendamos y creo que si el arte no ayuda a otro ser humano a conectar consigo mismo pues no sirve, a lo mejor es estéticamente valiosísimo pero no sirve.

IMG_0455

Fotos cortesía de Miguel Pérez

¿Qué sana del arte?

La capacidad de hacer conscientes las emociones. Muchas veces me pasa que la gente me comparte “es que eso es exactamente lo que yo quería decir, pero no sabía cómo”.

A mí me pasaba eso leyendo otros autores. Es el consuelo de saber que hay alguien te puede entender, que puede aliviar la soledad de sentirte aislado. Es poder decir que nuestras emociones no están tan locas,  hay alguien que las comparte y que las puede nombrar. La sanación está en la toma de consciencia a la que el arte te puede llevar a través de la apreciación o del sentimiento.

 

¿Cómo escogiste el nombre?

Yo había leído un libro que se llama Mujeres que Corren con Lobos que yo creo que es un manual, un libro de iniciación, como todas las culturas tienen sus ritos para dejar la infancia y pasar a la adolescencia, luego al mundo adulto.

Este libro es el despertar de la niña a todo lo que implica la femineidad que no solamente es la belleza del pelo largo, las curvas o las uñas pintadas,  etc. Es mucho más profundo y vasto. Todo tiene que ver con lo femenino, este planeta es femenino. El libro habla del despertar de la bruja, la chamana, la sacerdotisa, etc.  Sabemos que todos los arquetipos  están en todas las mujeres pero que no siempre son despertados, ni todos se permiten, pues no somos acompañadas por mujeres que nos puedan iniciar en todos esos arquetipos.

 

Este libro utiliza mucho las metáforas. Reflexionemos un poco sobre los cuentos y los arquetipos que si despertamos la mayor parte de las mujeres; por ejemplo, la del príncipe me va a salvar, todas están dormidas, Blanca nieves, La bella durmiente… hasta que no llega el hombre la mujer no existe, no es vista, es una cosa gravísima porque si piensas eso necesitas un hombre para existir a través de él. Luego vives un divorcio y sientes que la vida se te está desmoronando, ya estás sola, y si no vino y te dio el beso y te despertó pues te quedas dormida.

Caperucita me parecía un cuento en el que hay muy poca consciencia de las ideas que se plantean.  Ella era la inocente y el lobo era el malo, en una feminidad muy pasiva y un masculino muy violento o mañoso. Luego entendemos que para que algo “parezca” masculino tiene que ser agresivo. La ternura es poco permitida. No así la estupidez.

 

Es muy difícil reconciliar tu femenino y tu masculino interno si le tenemos este rechazo a cualquiera de los dos. Y esto es por los mapas con lo que hemos elegido explorar dichos territorios; prejuicios, culpas, temores, etc.

Yo quería tener un nombre que llevara la metáfora en sí misma, y que hablara de una transformación. Caperucita Loba nos dice que ni la Caperucita era tan tonta ni el lobo tan malo, reconciliando esos dos personajes. El nombre me gustó porque también rescata la fuerza, el valor, la sensualidad y el erotismo del femenino,  que nada tienen que ver con el estereotipo de la femme fatal.

¿Y qué le dirías a las mujeres que no saben dónde buscar esta parte femenina?

La reconexión está en la naturaleza, salte a caminar, abraza un árbol, camina descalza, revuélcate en el pasto, mójate en la lluvia, cuida un fuego toda la noche y poco a poco, son pasitos.  Rodéate de las mujeres que inspiran, de las mujeres correctas. La creatividad empieza a regresar, escuchas esta voz que te empieza a pedir más y por ahí igual agarras un pincel o una pluma. Las mujeres por cumplir tantos roles exigidos no hacemos caso a lo que realmente nos gusta, ¿a qué hora si no tengo tiempo? Espérate entonces a que de veras ya no tengas tiempo, a eso venimos; a hacer lo que nos haga felices, empieza poco a poco.

 

Síguela!

Caperucitalobapoesia.blogspot.mx

En Facebook: https://www.facebook.com/CaperucitaLobaPoesia/?fref=ts

En Twitter: @caperucitaloba

El libro se vende en Gandhi

La versión digital la encuentras en amazon.com

Este año seguirán con la promoción de este libro, aquí les estaremos avisando de todo, pero les contamos que ya está escribiendo su segundo libro!!!