Ya hace un par de meses empezamos con nuestro proyecto “Transformando el Dolor en Arte”, la idea era transformar las cicatrices de violencia física en tatuajes para darle un nuevo significado a esas cicatrices. Nos han buscado muchas Mujeres Importantísimas para tomar terapia y hacerse tatuajes, la verdad es que cuando empezamos con este proyecto pensamos sólo en cicatrices físicas, pero muchas se acercaron con cicatrices emocionales.

Todas tenemos este tipo de cicatrices, por que como bien lo dice el budismo, el dolor existe, y el dolor nos marca.

Pero también nos dice que nada es para siempre, todo cambia, ese dolor es pasajero y aún la marca o cicatriz también cambia con el tiempo… es difícil, muy difícil siquiera pensar en esto en momentos de dolor, porque el dolor nos nubla la visión. Pero puedes estar segura de ello, el dolor no es para siempre, las heridas sanan y las cicatrices pueden cambiar, tal vez no puedas borrarlas, pero pueden ser resignificadas y eso lo hemos comprendido con este proyecto.

La mayoría de las cicatrices que nos han llegado son huellas de eventos muy traumáticos, pero las Mujeres Importantísimas que las tienen hoy las ven con una nueva perspectiva, convencidas de que han salido victoriosas aún después de pasar por cosas muy feas, esa nueva perspectiva de sí mismas las empodera y las lleva a querer plasmar este nuevo significado en algo permanente: un tatuaje.

Este fin de semana estuve pensando en el proyecto porque recibí fotos del hermoso tatuaje en progreso que Paco Arias está haciendo (esperen a verlo ya muy pronto, está espectacular) y pensaba en el dolor, la cicatriz fue provocada por el dolor, el tatuaje también.

Pero cuando nos tatuamos aguantamos el dolor con gusto y emoción por que algo hermoso va a salir de ese dolor y va a estar con nosotros siempre…

El dolor del tatuaje es temporal, el resultado se queda contigo para siempre, y no digo que cuando algo nos está doliendo, podamos asumir ese dolor con la certeza de que algo hermoso saldrá de ese dolor por que es poco probable.

El dolor duele, a veces duele demasiado, otras parece que no va a terminar jamás, y cuando vives un dolor similar muchas veces es peor que una mentada de madre. Pero no es para siempre.

El dolor deja huellas y cicatrices, muchas veces no nos gustan, quisiéramos que desaparecieran, pero eso sería borrar una parte de tu historia, que te definió en algún momento y que te ha convertido en quien eres hoy, el significado que le des a esa huella solamente depende de ti.

Escribo esto hoy porque sé que muchas pueden estar pasando por momentos dolorosos hoy, quisiera de corazón que ninguna de nosotras tuviera que sufrir… y tal vez no podamos verlo en este momento, pero está segura que el dolor va a cesar y que las cicatrices pueden convertirse en algo hermoso.

Mientras ese dolor pasa y se convierte en algo hermoso:

  • Siéntelo
  • Llora
  • Recuerda que es pasajero
  • Recuerda que no estás sola
  • Recuerda que no es personal, muchas personas pasan por lo mismo que tú estás pasando, la vida no se está ensañando contigo.
  • Si crees que es necesario busca ayuda, eso es síntoma de sabiduría no de debilidad.

mayda@mujeresimportantisimas.com