“Lo que más me sorprende del hombre occidental es que pierden la salud para ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro. Y viven como si no tuviesen que morir nunca, y mueren como si nunca hubieran vivido” Dalai Lama

¿Te has preguntado por qué el estrés es uno de las principales causas de diferentes enfermedades?, ¿Por qué no podemos dejar de sentirlo? – ¿Será posible no sentirlo?
Seguramente muchas de nosotras  alguna vez o si no es que siempre nos hemos hecho estas preguntas y salen múltiples respuestas desde que claramente el estrés es por mucho la principal causa por la oxidación que causa a nuestro cuerpo, que es imposible dejarlo o algunas dirán que si, en fin habría tantos argumentos que podríamos debatir.
Pues después de preguntarle a varias amigas, escucharlas, observarlas y verme  he llegado a varias conclusiones:
Ahora sí que todas pero todas nos hemos enfermado de la nada, nos contracturamos, sufrimos de migrañas,  se cae el cabello, llega la gripa con mayor facilidad, no se diga el impacto que sufre el estómago y en algunos casos hasta el hospital vamos a parar y todo a causa del estrés. Así que todas nos hemos preguntado qué pasaría si pudiéramos controlarlo o simplemente no sentirlo, seguramente la evidencia clara sería enfermarnos menos y vivir más tranquilas. Obviamente el primer consejo que nos damos es que busquemos la forma de no sentirlo, ¿pero qué hay de enfocarnos a controlarlo?
Lo cual me lleva a la segunda pregunta, ¿qué tal si primero  buscamos alternativas para controlarlo? Seamos realistas, el ritmo de vida que hoy llevamos la mayoría de nosotras puede provocarlo. Nos preocupamos desde que inicia la mañana porque no les hicimos el lunch a los niños, porque tenemos miles de cosas que hacer y no sabemos por dónde empezar, cómo nos irá con la presentación importantísima que tenemos, no tengo dinero para pagarle a la señora de la limpieza, no hice el supermercado, y le puedo seguir y no terminar esta lista. Así que si lo ven desde este punto siempre estará latente, esperando salir en cualquier momento y ¿cómo ven si cuando llega en vez de mortificarnos buscamos lidiar con él y enfrentarlo?  Suena más fácil, ¿no lo creen? Así como el Dalai Lama dijo una vez:

“Cuando las cosas se ponen difíciles, sólo acéptenlas”

Hay diferentes opciones que nos ayudarán a controlarlo y disminuirlo como: la aromaterapia, técnicas de respiración, masajes, meditación, actividad física, mejorar nuestra nutrición y algo tan fácil como ser optimistas. Y preguntas simples como ¿cambiaré algo por sentirme así?, ¿vale la pena?, ¿qué tengo que hacer en vez de afligirme pensando que las cosas pueden salir mal?, así como aplicar un dicho tan común que dice:

“Ocúpate en vez de preocuparte”

Busca opciones, no será fácil pero al final te ayudarán a analizar lo que realmente te genera el estrés y su peso, te ayudará a priorizar, ajustar y buscar alternativas para lograr tus objetivos.

Depende de ti ser feliz y cuidar tu salud. Aprende a decir que no, tal vez no sea necesario llenarte de tantos proyectos y sí lo es, define tus límites y prioriza tú tiempo contigo, familia y trabajo.

Recuerda que es tu responsabilidad ser feliz.

 

tania@mujeresimportantisimas.com