En estos días las situaciones de violencia se han recrudecido, lo que antes nos era lejano y esporádico, ahora se presenta de manera continua, cada vez se acerca a nuestras familias y seres queridos. Es común escuchar de asaltos, violencia o situaciones de crisis en nuestras platicas diarias. Todo esto genera en nosotros ciertos síntomas de inseguridad, de miedo y de frustración, que son normales. Pero… ¿y si lo que tienes ya no es normal?
El trastorno de estrés postraumático es una enfermedad que afecta tus estados emocionales el cual tiene como causa situaciones de estrés y violencia extrema, ya sea que lo vivas tu o algún ser querido, por ejemplo:

  •  Violaciones o acoso sexual
     Terremotos, temblores, inundaciones, incendios
     Accidentes
     Asaltos, secuestros, balaceras, violencia doméstica, asesinatos
     Ataques militares, guerras

Y se presenta a través de diferentes síntomas los cuales tienden a durar más de 30 días e imposibilitan tu desarrollo normal a nivel laboral y social.
Se presenta con diferentes síntomas dependiendo de la persona y la situación vivida, se pueden presentas pesadillas que recuerdan el momento, así como pensamientos aterradores o que recuerden la escena de manera constante.

La sensación de que se volverá a presentar la situación peligrosa, ansiedad diaria, estar en estado de alerta constantemente, tener ataques de agresión hacia los demás y hacia sí mismo por sentimiento de culpa al no poder evitar la situación. Sensación de culpa, tristeza, preocupación. También se presentan ataques de pánico cuya sintomatología es sudoración, palpitaciones, sensación de desmayo y respiración agitada. Pensamientos y estados de ánimo negativos, miedo a salir o a estar en conversaciones que puedan recordarles o preguntar a cerca de la situación de crisis.
Se diagnostica de acuerdo a la gravedad de los síntomas y el cómo se relaciona. Obviamente el diagnostico lo tiene que dar una persona especializada ya sea un psicólogo, psiquiatra o médico.

El tratamiento tiene varias vertientes desde la hospitalización hasta la psicoterapia dependiendo de la gravedad del síntoma. El enfoque del tratamiento va dirigido a disminuir los síntomas, encontrar herramientas resilientes, rehabilitación social y ocupacional.

Podemos prevenirlo expresando nuestras emociones de manera constante, aprendiendo a fluir ante las situaciones de cambio, buscar relaciones de apoyo que nos permitan reacomodarnos ante las situaciones traumáticas, buscar asesoría psicológica que nos permita conocer nuestras herramientas emocionales antes de que algún suceso traumático se presente.

Y si ya lo estás viviendo entonces estamos a tus órdenes para asesorarte.

Arianna Ylem Garcìa Psicóloga

psic.ariannaylemgarciatello@gmail.com

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