Hay gente que dice que estar embarazada es una de las mejores etapas que una mujer puede experimentar y hay otros que coinciden en que el embarazo es solo cansancio, cambios de humor, aumento de peso, malestares, etc.

Los hábitos que tengamos, tanto físicos como mentales y espirituales, pueden determinar en gran medida nuestro bienestar y el de nuestro futuro bebé.

Para adquirir un hábito se requiere de tiempo, constancia y disciplina, por ello te recomiendo que no te pongas metas muy altas o inalcanzables, que sean pasos pequeños pero firmes hacia tu bienestar.
Aquí te dejo algunas recomendaciones para generar buenos hábitos durante el embarazo y que sean para toda la vida.

Hábitos fisiológicos:

– Duérmete temprano. El sueño antes de la media noche es neurológicamente reparador, cada hora equivale a dos horas de sueño profundo.
– Nutre tu cuerpo. Consumir alimentos naturales que te nutran te dan más energía, las molestias físicas disminuyen y el desarrollo de tu bebé es óptimo.
– Haz ejercicio. Mantener un cuerpo activo durante el embarazo ayuda no sólo a mantenerte en forma sino también a entrenar tu cuerpo para el momento del parto. Si antes del embarazo no hacías ejercicio te recomiendo hacer Yoga, Pilates, natación, caminata.
Hábitos mentales:
– Organiza tu día. Anotar los pendientes ayuda a que tu mente se mantenga relajada al saber paso a paso lo que debe realizar, de lo contrario, los pendientes los vemos como una abrumadora bola de nieve que nos estresa y por lo tanto también al bebé.
– Delega responsabilidades. Es muy común que las mujeres trabajadoras se sientan con gran responsabilidad en su trabajo antes de tener a su bebé. Toma en cuenta que no estarás ahí por unos cuantos meses, así que empieza a delegar a otros las tareas. Esto es importante también hacerlo una vez que nace el bebé y pedir a otros su ayuda para evitar llegar al cansancio excesivo.

Hábitos espirituales:

– Agradece. Cada día al despertar y antes de dormir Agradece al Creador de todo lo que es la dicha y la oportunidad de ser mamá. Aun cuando el embarazo haya sido inesperado puedes agradecer la oportunidad de aprender a través de la maternidad.
– Medita. Asigna un tiempo en tu día y busca un espacio cómodo y en silencio para dedicarle unos minutos a tu bienestar interior, escucha música suave, cierra tus ojos, respira profundo, siente como entra y sale el aire de tu cuerpo, relaja parte por parte de tu cuerpo, libera la tensión acumulada. Si quieres puedes hacer un suave masaje a tu bebé acariciando tu vientre mientras le mandas pensamientos positivos.
– Afirma positivo. Escribe notas con afirmaciones positivas en donde las puedas ver constantemente: el espejo del baño, el buró, la puerta del clóset, etc., por ejemplo:

  • Mi cuerpo sabe hacer nacer a mi bebé
    Confío que sabré lo que debo hacer en el parto
    Soy la mejor mamá para mi bebé
    Mi bebé está sano y fuerte
    Soy una mujer fuerte y capaz

“Somos lo que hacemos día a día, de modo que la excelencia no es un acto sino un hábito” Aristóteles.

Por Ana Cristina Esquivel Lozano. Educadora Perinatal y Doula. Thetha Healer y Flores de Bach. Celular. 443554838. Email. anadoula.morelia@gmail.com