“A veces siento que ya no puedo… me siento cansada, desmotivada… quisiera hacer algo para sentirme mejor, pero no sé qué hacer… y además no tengo tiempo para ponerme a hacer todas esas cosas que recomiendan los expertos…” ¿Alguna vez te has sentido así?  Yo sí… ¡Y qué digo una… han sido varias veces!
¿Pero sabes por qué? Porque no tenía presente un principio básico que le aprendí a un gran maestro: el sentido común no es siempre una práctica común.  A veces el sentido común viene de cuestiones tan simples como la sabiduría popular, aunque de todos modos no implementamos los consejos.

Tener buenos hábitos nos ayuda a llevar mejor nuestro día, a cumplir nuestras metas.  Los buenos hábitos también nos ayudan a estar más presentes y más entusiastas en nuestra vida.

Compartiré contigo cinco buenos hábitos básicos que no implican un gran esfuerzo y que, sin embargo, empezarán a marcar una gran diferencia en tu vida.
1) Hidrátate.  Empieza tu día lavándote los dientes para eliminar las bacterias que se hayan acumulado durante la noche y después bebe un vaso de agua al tiempo. Tu cuerpo y tu cerebro han trabajado durante la noche reparando tejidos y células y se han deshidratado durante la noche.
2) Muévete. Haz un poco de ejercicio o estiramientos por la mañana.  Por más que te muevas en la noche, tu cuerpo ha estado en reposo o de perdida en semireposo.  Sé gentil con tu cuerpo y dale a tus músculos la oportunidad de incorporarse suavemente al día.
3) Desayuna bien, muy bien.  Es el primer combustible del día y te ayudará a estar en plena forma por varias horas.  Asegúrate de incluir proteína, carbohidratos y grasas esenciales.  No temas a los alimentos, son tus grandes aliados. Un buen desayuno te dejará más satisfecha y no tendrás un apetito incontrolable más tarde.
4) Recupera tu mañana.  Pase lo que pase, no cheques correos o Whats o mensajes en la primera hora de tu mañana.  Primero haz tu rutina diaria.  Luego tómate un tiempecito para reflexionar en lo que tú quieres hacer cada día.  Y ya después ves qué es lo que los demás quieren que tú hagas… y decide a qué le das prioridad.
5) Aléjate de las relaciones tóxicas.  Así como es importante cuidar los alimentos y líquidos que le damos a nuestro cuerpo, pues al nutrirnos de la mejor manera nuestro cuerpo responderá con más energía, de la misma forma cuida las pláticas, las compañías, los entornos de los que nutres tu alma y tu corazón. No pierdas tu tiempo ni tu energía con personas o situaciones que lejos de enriquecerte o de nutrirte, te drenan o te intoxican.
Y te tengo un hábito más de regalo… el que hemos escuchado más veces… ¡Duerme bien!  ¿Qué es dormir bien?  Es dormir las horas que tu cuerpo necesite… pueden ser seis, siete u ocho.  Pero intenta dormirlas de un tirón, sin interrupciones, sin ruido, sin luces. Dicen los que saben que, de preferencia, saquemos del cuarto la televisión y los aparatos eléctricos. Tú sabrás.  Pero al menos respeta tus horas de sueño.  Es el tiempo en el que, como ya dije, el cerebro y el cuerpo reparan todo el desgaste del día.  Y si no reparamos bien, pues no nos sorprendamos de sentirnos cansadas, desanimadas, desenfocadas y hasta desmotivadas.

Para pedirle a nuestro cuerpo y a nuestra mente que se desempeñen como los necesitamos, hay que tratarlos con respeto y consideración.  Son nuestros grandes compañeros de vida.

Dice otro maestro que el cambio sólo se puede dar cuando ocurre algo nuevo en nuestra vida:  O algo nuevo nos llega de fuera, a través de una charla, una lectura, un programa… o eso nuevo viene desde nuestro interior a través de una determinación que nos impele a la transformación.

¿Estás dispuesta a iniciar, ya, ese proceso de transformación a partir de incorporar nuevos hábitos positivos en tu vida?

Soy Mónica del Valle… Psicoterapeuta y coach en PsicoNutrición… Nutrición del alma.

Nutre cada aspecto de tu vida… nutre tu cuerpo y también nutre tu alma, espíritu, mente y corazón … y expresa plenamente tu potencial… el mundo te necesita.

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