Pues nos decidimos todas a hacer un reto de salud, fuimos a la nutrióloga, a los exámenes de condición física y todo… todas obvio menos Tania que corre como mil kilómetros cada día y tiene una nutrióloga especial que no es para mortales sino para atletas de alto rendimiento.

Una semana después nos llegaron los resultados, a la flaquita le dijeron que no está tan flaquita, a Mili que está demasiado flaquita, a mí que estoy flaquita, pero me hace falta masa muscular… y ahí empezó el problema

La flaquita quería la edad metabólica de Mili, yo quería la masa muscular de Tan sin la rutina de pesas que me mandaron, Mili quería matar a la nutrióloga por no dejarla ir a insanity y Tan moría de risa con los whatsapps.

Que chinga psicológica innecesaria nos acomodamos de veras cuando se trata de nuestro cuerpo, porque la neta si nos vieran la verdad es que ninguna de las tres está nada mal, Mili es normal está chavita, pero la flaquita y yo a nuestros cuarenta y poquitos, la verdad es que nos defendemos muy bien.

Como si no fuera poco también tenemos colitis, nos duele la espalda y otros achaques que ya ni les voy a contar. Y eso es frustrante ¿sabes? No sé si todo el día, pero por una cosa o por otra nos quejamos de nuestro cuerpo… todas sabemos lo que nuestros pensamientos les hacen a nuestras células…imagínate pobrecitos cuerpos que hacen un gran esfuerzo por estar lo mejor que pueden con lo que les damos y hacemos y encima nos escuchan quejándonos de él… ¿Qué sentirá? Seguro nada padre.

Me he estado haciendo consciente de eso y se los quiero compartir hoy, creo que es tiempo de que dejemos de atormentar a nuestro hermoso y único cuerpo, y empecemos a honrarlo. Cómo? Pues puedes hacerlo de muchas formas, pero te comparto las que se me ocurrieron a mí.

  • Dale las gracias, igual y no es perfecto, lo cual es normal, pero funciona, y hace lo mejor que puede. Habla con él. Pídele perdón por las cosas que le has dicho que no han sido tan lindas.
  • Acarícialo, abrázalo. El contacto físico es súper sanador, muchas escuelas de pensamiento lo dicen.
  • Haz cosas lindas por él y dile que lo hace porque te importa, si vas al ginecólogo, al dentista, a un masaje, dile cuerpo, esto lo hago porque yo te quiero y te cuido.
  • Déjalo descansar, hace tantas cosas, que de vedad merece un buen descanso de ocho horas, no abuses de tu cuerpo, la vedad es que no tiene sentido.
  • Disfrútalo, tu cuerpo es un regalo de la vida. Disfrútalo plenamente sin culpa y siéntete feliz cada día de tenerlo.

También somos nuestro cuerpo, honrémonos a nosotras mismas cuidándolo con amor y respeto.

 

Mayda@mujeresimportantisimas.com