Todas las que somos mamás nos hemos hecho esta pregunta en algún momento de nuestra vida, cuando nos sentimos rebasadas, cansadas, agotadas, exhaustas……..

¿A qué se debe eso?  cuando nos convertimos en mamás, es una realidad que nuestras necesidades pasan a plano menos mil, literalmente tenemos que ponernos a nosotras en pausa y atender primero a nuestro bebé. 

Es muy importante saber que todo cambio en nuestra vida, requiere de un proceso de adaptación, durante ese proceso de adaptación nos puede llegar a pasar que nos olvidamos de nosotras y estamos cien por ciento concentradas en nuestro hij@. 

Al inicio de nuestro maternaje esto es normal, sin embargo debemos de poder llegar a un equilibrio donde no toda mi vida gire en torno a mi bebé o a mis hij@s y que yo desaparezca….¿por qué?

Pues porque si no me cuido de mi, si no me atiendo yo, si no estoy bien yo, no voy a poder darle nada a mis hij@s.

La sociedad nos manda el mensaje de que para ser una “buena” mamá debo de darlo “TOOOODO”, pero esto no es real y mucho menos sano.

Es muy importante que me ponga a mí en un primer plano, para que tenga principalmente las horas de sueño necesarias para funcionar adecuadamente, cuando no hemos dormido, estamos mucho más irritables, y actuamos sin estar en nuestro centro.

Cuando nuestros hij@s son más grandes, estamos acostumbradas a responder a sus necesidades inmediatamente….. es importante modelarles el hecho que tengan que esperar, ya que son una generación que no sabe esperar, todo lo quieren al momento.

Prueba hacer una pausa en tu día de 5 ó 10 minutos…. para tomarte un té, ver una revista, tomar un café….. sin el celular…. que realmente sea un momentito para estar contigo, descansando, verás que si lo haces, regresarás a tu rutina del día a día, desde otro lugar.

 

yissel@mujeresimportantisimas.com