No tengo que contarte lo ajetreadísima que es tu vida, eres una Mujer Importantísima y lo sabes.

En algún curso de inteligencia emocional me explicaban que todas tenemos en nuestro interior una especie de contenedor emocional, las Mujeres Importantísimas generalmente somos muy buenas en dejar que ese contenedor se llene y se convierta en una micro bomba atómica que explota en el momento menos pensado, y generalmente con las personas que más queremos. No está padre ¿no?

Hay algunas cositas muy sencillas que te van a ayudar a vaciar ese contenedor, un contenedor vacío abre espacio para estar en paz contigo misma y con los demás.

Habla de tus emociones. Si claro que hablamos todo el tiempo con nuestras amigas importantísimas, les contamos lo mismo una y otra vez… me llamó fulanito, me invitó a salir y me dejó plantada… y luego sigue la plática de por qué creemos que lo hizo, otra te dice que lo busques, otra que lo ignores, otra que los hombres aman a las cabronas… pero ¿y lo que sientes? ¿lo dices? No digo que le hables a pobre fulanito para recetarle un monólogo paliza de cuántas huellas de abandono tienes de la infancia o cómo el rechazo te pone mal… Cuéntale a tus amigas lo que te pasa, pero más importante cuéntales cómo te sientes: me dejó plantada y estoy tristísima, tenía ganas de verlo; me dejó plantada y estoy encabronadísisma porque no me tomó en cuenta.

El hecho de hablar de tus emociones va a permitirte vaciar tu contenedor… luego ya harán mil planes de venganza con maldito fulanito por haberte plantado, pero primero saca la emoción.

Escribe. Hay un curso buenísimo que se llama “El camino del artista” de una autora que se apellida Cameron, es un curso de doce semanas para recuperar tu creatividad, durante esas semanas una de las tareas es escribir tres páginas de lo que quieras en cuanto te levantas, no te imaginas lo liberador que es, por que te permite dejar en esas hojas tus pensamientos y emociones, así empiezas el día de cero, con más paz mental.

Camina descalza en el pasto. No te vas a enfermar, la planta de los pies tiene miles de terminaciones nerviosas, cuando están en contacto con el pasto es como darles un masajito que además te llena de energía y te arraiga con la tierra. Estar arraigada trae consigo una inmensa sensación de paz.

Abraza a tus mascotas. Probablemente no sea buena idea si tienes arañas, peces o víboras, pero si tienes una mascota más normalita abrazarla te va a alivianar muchísimo, el amor incondicional de nuestras mascotas nos trae paz y tranquilidad de una manera impactante.

Abraza un árbol. La neta es que no sé bien cómo funciona, pero funciona. Cuando sientas el contenedor a punto de estallar abraza un árbol, inhala, exhala, siéntelo, te aseguro que te vas a sentir más tranquila.

Has manualidades. ¿Te acuerdas que tu abuela o tu mamá bordaban, tejían y pintaban? Las manualidades son una especie de meditación que traen mucha paz, me acuerdo una maestra que nos ponía a bordar rezando aves marías y nos decía (tipo entrenador de Karate Kid): No pienses en lo que estás haciendo por el bordado sino lo que el bordado está haciendo por ti. La verdad es que en ese entonces yo no entendía lo que quería decir, las manualidades nos ayudan a pacificar nuestra mente, eso es lo que hacen por ti.

Reza. Te va a sonar mojigato o vintage, no te estoy tratando de enrolar a ninguna secta ni religión. Conectarnos con algo en lo que creamos que es más grande que nosotros es poderosísimo para nuestra mente, pídele a eso en lo que crees que te dé paz. Nunca falla.

Estar en paz aún cuando tengas días ajetreados, tengas broncas, estés hasta la madre o simplemente quieras convertirte en un mejor ser humano es Importantísimo.

mayda@mujeresimportantisimas.com