¿Qué pensamos cuando escuchamos esta palabra?  Seguramente si  varias de nosotras respondiéramos al mismo tiempo la mayoría contestaría tener menos delincuencia, eliminar las guerras y conflictos bélicos y vivir en armonía.  Y confírmelo pongan en el buscador paz y a lo primero que nos va a referir  es a una situación donde no hay guerras y a la no violencia.
Si lo vemos desde este punto lo primero que pensamos es sobre el exterior, ¿pero qué pasas con el interior? Tengo una hipótesis, que se basa en que si primero internalizas todos los aspectos en uno mismo seguramente tu entorno será mucho mejor, con esto quiero decir, a que seamos coherentes y estemos en el estado que queremos replicar hacia fuera.
Tan fácil como si quieres que tus hijos o tu pareja sea feliz, primero empieza por ser feliz, ya que no le debes la felicidad a ninguna de estas fuentes sino por el contrario eres feliz porque tú lo buscas y trabajas en ti.
Con esta reflexión, es que me lleva a pensar en qué diferente sería si cada uno de nosotros primero buscáramos atender a una situación de paz interna, es decir, ser coherente con tus hechos y dichos, dejar fluir las situaciones y vivir en armonía con uno mismo. Pongámoslo mediante un ejemplo, qué pasaría si en vez de  seguirte enfrentando o haciendo corajes con la misma persona que te enfada en el trabajo o  con las situaciones que te desesperan  y sólo dejaras que las cosas pasarán, es decir, que no nos engancháramos,  dejar batallas innecesarias y más bien sólo ocuparte  de ti, pienso y créanme que me ha funcionado que estarías mucho más tranquila, la gente incluso sabrá de anticipado hasta donde llegar contigo y primero buscará llegar a un acuerdo antes de pelear o ponerte en situaciones incomodas.
  Es cierto, que reflejamos en nuestras actitudes lo que somos, somos violentos entonces violencia atraeremos
Hace poco vi un documental sobre el perfil psicológico de ciertos delincuentes en una cárcel, estaba enfocado a definir qué patrones nos hacen agresivos y las características comunes entre personas con el mismo delito, lo que más me llamo la atención es que uno de los presos contestó exactamente lo que trato de expresarles por aquí cuando le preguntaron si estaba listo para salir (después de 25 años), “no lo creo, se que soy un peligro para la gente porque en este tiempo no he aprendido a controlarme aún con los buenos amigos y en las actividades que he trabajado aquí, así que no, no me gustaría salir, debo seguir aquí hasta que pueda cambiar y si no es así pues aquí he de envejecer” ¿Qué fuerte no lo creen?
Con este simple ejemplo,  quiero mostrarles que si no logramos llegar a ese balance y armonía el mundo no cambiará, lo más importante es ser honesto con nosotros, si somos unos ogritos claramente no podemos ser los más pacientes y tiernos. 
Ayudémonos, no necesitamos llenarnos de odio, enojos, envidias y actitudes que sólo nos desgastan si no tienes ganas de enterarte de leer las noticias, simplemente no lo hagas, veamos las cosas de forma diferente lo bueno incluso de la lluvia que nos cae a cantaros y también de ese hermoso sol que nos ilumina.
No obligues a ser a tus hijos los mejores de la clase ni a ser tu reflejo, sólo guíalos, no dependas de la felicidad del otro, acéptate, cree en ti. Y tal vez así la respuesta a la primera pregunta sea, llegar a un estado de armonía y equilibrio en mi vida.