Solemos pensar que la creatividad es son para personas que nacieron “así”, que se pachequean y pintan, esculpen, hacen películas y grandes creaciones artísticas. Y esto es muy triste porque si no tenemos esas habilidades artísticas dejamos de preocuparnos por poner nuestra creatividad en práctica y eso puede hacernos caer en una horrible rutina.

La creatividad es la capacidad de generar soluciones originales, lo cual es utilísimo todos los días todo el tiempo porque ¿Quién no tiene algún problema que quiere solucionar? Y lo que hacemos generalmente es hacer lo que se espera que hagamos o lo que nos aconsejan nuestras amigas, familia, pareja etc.

Usar tu creatividad para resolver problemas cotidianos te permite experimentarte en nuevos escenarios, en nuevas circunstancias, descubrir nuevas emociones y partes de ti que no has vivido.

Por supuesto que esto a veces implica ir en contra del status quo, ser señalada, ser percibida como transgresora, rara o loca… ya sabes que la gente necesita etiquetar para comprender, para someter o simplemente se les despierta la envidia (de la buena y de la mala) y entonces te atacan con comentarios, se alejan de ti y te ven como bicho raro.

Pero ¿Sabes qué? Solo tienes una vida, con un número limitado de años para vivirte plena y creativamente así que: al diablo con los detractores, atrévete.

La historia está llena de estas mujeres creativas, algunas pagaron un costo alto por tener soluciones originales a los problemas Mary Phelps Jacobs decidió a principios del siglo 20 decirles no a los corsés, creando el brassiere que hoy es una de nuestras piezas de ropa favorita, Mary logró literalmente que pudiéramos respirar y tener nuestras boobs bien levantadas. Julie Newmar en los 70’s inventó medias para levantar nuestras pompitas, Marión Donovan nos liberó de lavar pañales creando el pañal desechable en 1950… parecieran sólo artículos de uso diario, pero han contribuido a que todas podamos ser más libres. La lista es enorme, telas antibalas, medicinas, pinturas, rizadoras de pelo… soluciones originales a problemas cotidianos.

¿Pero cómo podemos ser creativas todos los días? Encontré algunos tips que te van a encantar, ya sea con tu pareja, con tu familia, en tu trabajo, atrévete a hacerlo distinto, no sé si el resultado vaya a ser mejor o peor, pero al menos será distinto y eso es genial.

  • Cuéntale tu problema a un niño. Hace unos años estaba toda loca pensando en un tipo que no me había hablado y le contaba a una amiga todos los detalles, su hijo se volteó a verme y me dijo: ¿Por qué no le preguntas a él? Creatividad no es algo excéntrico rebuscado como mándale una paloma mensajera, tan simple como eso, ¿por qué no le preguntas? Bueno, ¡pues esa es una solución creativa!
  • Haz una canción sobre tu problema y cántala a todo pulmón en la regadera. No te digo que seas la nueva Shakira (en una de esas sí). Y piensa en cómo se solucionó el problema… Mi esposo nunca levanta su ropa shalalá no me ayuda con los niños shalalá nunca prepara la sopa shalalá ya no me hace guiños shalala agarro mis cosas, lo dejo solo y me voy a Europa shalala. ¡Te vas a reír MIL!
  • Cuando sea un problema complejo piensa cómo podrías explicárselo a tu abuela, sirve sobre todo con temas de chamba: No estás legando a la productividad proyectada y mueres de angustia… ¿qué le dirías a tu abuela? ¿Le contarías del comité de inversionistas? ¿De lo que pasó en el Q2? Claro que no, le dirías que no estás vendiendo suficiente… y desde ahí desde un problema más sencillo vienen soluciones que no habías pensado por estar tan enrollada… ¿qué contestaría tu abuela? Pues vende de casa en casa mijita… o háblale a tus amigas: Nuevos canales de ventas y networking. Bam! Tenemos una solución.
  • Escríbele una carta a alguien que admires mucho y que creas que podría tener la solución a tus problemas, cuéntale cuáles son tus alternativas. Querida María Montesori mis hijos son un desmadre hiperactivo, ayúdame, he pensado amarrarlos de un árbol, encerrarlos en el patio o ponerme a cocinar con ellos galletas este fin de semana… te aseguro que no habías pensado en regalarte una tarde de galletas con tus hijos.
  • Sal a dar un paseo y busca cosas que se relacionen con tu problema, tuve un novio que traía la nubecita negra encima, se quejaba de todo y yo ya estaba hasta la madre de pelear por que él se quejaba tanto… me fui a dar vueltas a Office Max… vi su buzón de quejas y sugerencias y puse el mío en la casa… ya no hubo más quejas.

Atrévete a pensar distinto, a buscar soluciones creativas, igual y el problema no desaparece de inmediato, pero puede que logres crear una solución tan original que se convierta en el próximo best seller o producto más vendido.

La belleza de los problemas no está en cómo se resuelven sino en la creatividad que tenemos para resolverlos, te aseguro que este proceso te va a encantar.

 

mayda@mujeresimportantisimas.com