Una de las cosas más padres de las redes sociales es poder encontrar a personas de cualquier etapa de tu vida, así encontré a Nicole, mi amiga de secundaria. Y con las redes sociales el mundo se hace más pequeño, Nicole fue a la prepa con una de mis amigas más entrañables de la infancia: Valeria.

Como en todos los buenos reencuentros no puede faltar el buen vino y ponerte al día de a quién ves y qué ha pasado con medio mundo, en esas estábamos Nicole y yo cuando le pregunté que había sido de Valeria: Tuvo cáncer de seno” me contestó. De todos los updates que piensas recibir de tus amigas este por mucho es uno de los más duros de recibir y de asimilar… afortunadamente Valeria está bien.

Amé saber que estaba bien pero más amé lo que me contaba Nicole de cómo sobrellevó Valeria todo el tema y como se está preparando para un proyecto que va a ayudar a muchas Mujeres Importantísimas pasando por esta penosa situación.

 Dicen que los momentos difíciles nos hacen crecer, yo creo que, si además de vivirlos los usamos para ponernos en el lugar de otros, compartir nuestra experiencia e inspirar a más personas eso nos engrandece.

Hoy me siento feliz de que Valeria esté aquí compartiendo su experiencia, su proyecto ya es uno de nuestros favoritos y seguramente colaboraremos mucho próximamente.

Mientras tanto les comparto su testimonio, para crear conciencia y tocar corazones.

 

¿Cómo fue tu proceso cuando te enteraste que tenías Cáncer?

La verdad es que todo pasa muy rápido cuando te diagnostican. El protocolo médico tradicional no te da mucho espacio para asimilar ni pensar. Me enteré que tenía cáncer de seno un 17 de diciembre y el 22 estaba ya en el quirófano iniciando el largo camino de mi tratamiento.

Como buena Mujer Importantísima, llena de compromisos en todos mis roles de mujer, vi este reto como otro en la vida y mi reacción natural fue trabajar en la solución del problema de manera “inmediata”.

Me dije: “Si tengo un problema pues hay que solucionarlo y de una vez.”

 

¿Cuáles fueron las cosas que te ayudaron a sobrellevar ese momento?

Son muchos los momentos que hay que aprender a sobrellevar. El cáncer y su tratamiento son una serie de procesos que van llegando de uno a uno sin que sepamos realmente qué va a pasar y cómo nos vamos a sentir.

Lo más importante, como en cualquier situación de retos y de cambios es ponerse a pensar qué es lo que necesitamos y sobretodo prepararnos.

 

  1.  Como primera medida me di tiempo. Tiempo para prepararme para lo que venía: 16 sesiones de quimioterapia y otras tantas de radiaciones.
  2. Tomé un curso de meditación trascendental: sabía que iba a necesitar estar mentalmente y emocionalmente lista y mi práctica de meditación era hasta ese momento, poco efectiva y sin disciplina.
  3. También conseguí un maestro de yoga personal que me acompañó durante todo el proceso y que adaptó las clases a mis síntomas y a mis necesidades. No aguantaba hacer ejercicio y el yoga me mantenía lo suficientemente activa y feliz, además de conectada con mi cuerpo.
  4. Lo compartí. Muchas de nosotras somos pilares de la casa y de la familia y ser o sentirnos vulnerables es algo que nunca nos permitimos, pero decidí compartir lo que sentía con mi familia y desde luego mis amigas para crear un grupo de apoyo que me ayudara con todas mis tareas de mujer.
  5. Finalmente me di permiso, permiso de ser la que recibe ayuda en vez de darla, de descansar, de recuperarme, de leer, de estar en casa, de escuchar a mi cuerpo, de trabajar en mis creencias y en mis pensamientos.

 

¿Qué aprendiste?

  • Aprendí que yo soy siempre la primera prioridad.
  • Aprendí a reordenar y ser congruente con mis valores y mis objetivos personales.
  • Aprendí a recibir ayuda y compañía.
  • Aprendí a aceptar que soy vulnerable y que no soy invencible.
  • Aprendí que la vida sigue, que la enfermedad es un proceso de sanación superior que te acerca a ti misma y a tu plan de vida superior.

¿Cómo lo manejaste con tus hijos?

Tengo una hermosa hija que en ese momento tenía sólo 10 años. No supe cómo manejarlo y al principio no se lo dije. Fue hasta que inicié mi tratamiento que platiqué con ella.

 Le expliqué que estaba enferma y que estaba siendo ya tratada y que me iba a ver diferente física y emocionalmente, pero que era normal y que todo iba a estar bien. Que estaba haciendo todo lo que estaba a mi alcance para sobrevivir a la enfermedad.

La ayuda de su papá, de la demás familia y el apoyo de una terapeuta fue clave para sobrellevar el proceso.

 Sin duda, este fue uno de los temas más dolorosos a tratar… nunca estamos preparadas para decirle a nuestros hijos que somos vulnerables y que necesitamos ayuda.

 ¿Qué quieres decirle a las Mujeres Importantísimas que están pasando por tu situación?

Que el cáncer de seno no es el fin, es el principio. Es el principio de la oportunidad para renacer y replantearnos la vida. Es la oportunidad para ser nosotras primero, para escucharnos y consentirnos, es la oportunidad para crecer y asegurar que el camino de ese renacimiento sea no sólo la vida que quieres vivir sino la mejor versión de tu vida.

 

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