Hoy en día, todas podemos asegurar tener un familiar, una amiga o una conocida que esté pasando por una enfermedad tan dura con es el cáncer.

Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se detectan 1.38 millones de casos nuevos en el Mundo de cáncer de seno. En México se considera la segunda causa de mortalidad en mujeres según el INEGI.

Al igual que otros tipos de cáncer, el origen es multifactorial y podríamos hablar desde malos hábitos como fumar y consumir alcohol, hasta una carga genética hereditaria que tarde o temprano podría detonar el cáncer.

Pero hay un factor muy importante que definitivamente está en nuestras manos y podemos modificar para prevenir y mantenernos saludables: “Saber nutrirnos de una manera óptima y consciente”.

Aprender a alimentarnos de una manera óptima que nos ayude a prevenir y también a recuperarnos de enfermedades, incluido el cáncer es el mejor regalo que podemos darle a nuestro cuerpo.

Saber elegir, combinar y preparar los alimentos de forma correcta para tener una digestión y metabolismo apropiados, tener una alta ingesta de enzimas a través de alimentos vivos como verduras crudas principalmente nos va a garantizar un buen desempeño de las funciones de nuestro cuerpo. Así entonces, nuestro cuerpo podrá llevar a cabo regeneración celular constante, células en perfecto estado, células sanas que puedan contrarrestar degeneración que a la larga pueden formar tumores cancerígenos.

Por otro lado, para evitar el crecimiento de células cancerígenas es indispensable tener un PH saludable en nuestro organismo es decir un PH neutro, esto se logra llevando un equilibrio entre alimentos ácidos (alimentos de origen animal) y alimentos alcalinos (frutas, verduras).

El problema es que la mayoría de las personas están acostumbradas a basar su dieta en alimentos ácidos además de procesados con una carga de toxinas muy alta, por eso es muy importante tener en cuenta que hay que encontrar un equilibrio y hacer algo al respecto.

Aprendamos a buscar productos de buena calidad, es indispensable conocer el origen y proceso de los que comemos. Nunca será lo mismo comer carne de una res que desde que nació vivió encerrada, que nunca le dio el sol, con alimento balanceado, inyectada con hormonas para que produjera leche todo el tiempo, y llena de antibióticos para sacarla de infecciones que su misma calidad de vida le provocaba a diferencia de una carne de res de pastoreo que vivió en condiciones libres, produjo leche únicamente cuando tuvo becerros, pastó y le dio el sol todos los días.

Entonces regresemos a lo de antes, regresemos a lo básico, eliminemos productos procesados, productos con aditivos como conservadores, colorantes y edulcorantes, hormonas, potencializado res de sabor etc.

 

Bajemos el consumo de harinas refinadas, lácteos procesados, disminuyamos el consumo de proteína animal pues solo necesitamos entre 1 y 1.8 gr de proteína al día a veces consumimos hasta lo triple y sobrecargamos nuestro organismo generando exceso de acidez.

Aumentemos entonces nuestro consumo de verduras de todos los colores; cada color aporta minerales y nutrientes diferentes. Hay una diversificación enorme de verduras, involucremos las más que podamos. Hojas verdes, como espinaca, acelga, lechugas, kale, perejil etc., tienen un alto poder alcalino. Una buena forma de aumentar el consumo de verduras es haciendo jugos verdes de preferencia sin fruta para no elevar los niveles de glucosa.

Incluye germinados de alfalfa, brócoli, lenteja, pues contienen proteína, contienen minerales como calcio, potasio hierro y vitaminas como C, K, B y betacaroteno que es un precursor de la vitamina A. Además, las verduras verdes contienen clorofila que es básico para eliminar toxinas del cuerpo y oxigenar la sangre.

Hay estudios en donde se dice que las células cancerígenas no pueden sobrevivir en un cuerpo sin acidez y en un organismo con oxígeno y todas las verduras alcalinizan y aportan oxígeno.

Es muy importante aprender a comer verduras crudas pues a 35 grados las verduras en la estufa comienzan a perder enzimas y el aporte nutricional se reduce prácticamente a fibra.

Consume frutas por la mañana, contienen vitaminas y un efecto antioxidante para mantener las células libres de radicales. No combines frutas acidas con frutas dulces, para no atrofiar tu digestión, incluye también variedad de colores.

Aumentemos el consumo de grasa saludable (omegas) podemos obtenerla de pescados de altamar como mero, dorado, huachinango, aguacate, oleaginosas y otros. Esto es básico para mantener una salud hormonal durante nuestra vida. Una mala salud hormonal también está ligada al desarrollo de cáncer especialmente de seno.

Incluye además de proteínas animales de buena calidad las proteínas vegetales como frijoles, lentejas, habas etc. Sustituye la proteína animal por lo menos 2 veces a la semana por las leguminosas.

Además de la alimentación se ha descubierto que tener niveles óptimos de vitamina D es un factor muy importante para prevenir diferentes tipos de cáncer entre ellos el de seno, por esto que es importante exponerse al sol sin bloqueador por lo menos 10 minutos en horarios de 9-11 am o después de las 5 de la tarde, ya que es la única forma de obtener vitamina D como fuente natural.

Hacer ejercicio también previene el cáncer, nos ayuda a mantener un sistema inmunológico fuerte, reduce el estrés el cual es considerado un factor de riesgo para el cáncer, elimina toxinas y mantiene el sistema linfático en óptimas condiciones.

La Epigenética es una rama de la biología que estudia los genes, uno de los factores que pueden desencadenar cáncer de seno es tener un gen heredado en el ADN que en algún momento de nuestra vida puede activarse. En el último tiempo se han realizado estudios en donde se ha visto que podemos mantener estos genes inactivos por medio de una alimentación de alta calidad y un estilo de vida saludable.

Existen muchas cosas y factores que no está en nuestras manos controlar, pero elegir un estilo de vida saludable, optar por una alimentación consciente, planear nuestra alimentación como un evento importante en cada uno de nuestros días definitivamente es algo que nos corresponde.

María Isabel Esquivel es Trofóloga, si quieres una sesión con ella para iniciar tu proceso de desintoxicación mándanos un correo a contacto@mujeresimportantisimas.com