Esta semana tuve una experiencia de cierre de ciclos que por supuesto quiero compartirte aprovechando el tema de la semana y la temporada de fin de año.

Estaba yo muy preocupada por que no teníamos un post que dijera cómo cerrar un ciclo, sobre todo de esos que nos duelen… y la vida me lo puso en mis narices. Me encontré con alguien que hace tres años hizo algo que me lastimó y lastimó profundamente a las personas que más quiero en este mundo, no voy a contarte el detalle por que eso no es lo importante.

Regresé a mi casa encabronadísima, con el estómago revuelto y sintiéndome fatal por que ni siquiera pude verlo a los ojos… no pude ver a los ojos a alguien que por más de 20 años fue como un hermano para mi. Horrible, doloroso y muy confuso.

Al día siguiente fui con Mago, que es una sabia mujer y que nos recibe en su espacio muy amorosamente para aprender muchas cosas mágicas, y de paso también nos guía cuando no andamos vibrando muy padre.  Y le empecé a contar lo que pasó, lo que esta persona había hecho, lo que había sentido de verla.

-Cierra los ojos e imagina a esa persona frente a ti. Me dijo Mago

Lo hice, empecé a  sentir enojo, rabia, coraje, tristeza, frustración, lloraba muchísimo y sentía que la garganta me iba a explotar.

-Dile todo lo que le quieras decir.

No te imaginas las cosas horripilantes que dije, seguía llorando sin parar. No me acuerdo perfectamente como siguió Mago la meditación pero en algún momento dijo:

-Esa persona, es un ser humano como tú, no es perfecto. Trata de verlo como si fueras tú. Dale un abrazo.

Algo se rompió dentro de mi, algo rígido que me pesaba. El rencor. Majo había abierto un rayito de compasión en mi corazón con su meditación. seguía llorando, pero como cuando sueltas algo… muy raro, mucho mejor.

Y hoy mientras me bañaba pensaba en eso y en este artículo… no soy tanatóloga, ni psicóloga, pero soy humana y no sé si soy la mejor humana del mundo y tal vez no soy la experta manejando cierres… pero creo que lo que me enseñó Majo es un muy buen comienzo y por eso te lo comparto hoy.

Un cierre de una circunstancia dolorosa inicia con la aceptación bondadosa de que todos somos seres humanos y podemos equivocarnos, aceptar al otro desde esa realidad para poder cerrar el ciclo con el perdón. No estoy hablando de un perdón desde el yo soy más o mejor que tú y por eso te perdono, sino del perdón que proviene de decir quiero estar en paz conmigo y con la situación, por eso perdono y suelto.

Estamos en una época óptima para el cierre de ciclos, por tu paz interior encuentra el perdón en tu corazón.

Atrévete