El tiempo se detuvo.

Los 15 segundos que estuve allí, recibiendo golpe tras golpe a la cara de la mujer que amaba, se sintieron como una eternidad. Esto, tomando en cuenta mis 10 años de entrenamiento en artes marciales, y no siendo el primer golpe a la cara. Rápidamente reaccioné, salí de la situación, y conduje a una cabaña en el bosque donde estaba celebrando mi cumpleaños con amigos y familia. Feliz cumpleaños a mi, ¿no? Una relación de amor, amistad y compañerismo de 3 años se derrumbó en cuestión de segundos.

Han pasado 5 meses desde el incidente y ahora soy lo suficientemente fuerte como para escribir lo que pasó. Y heme aquí… ¡Soltero! Llegó el momento perfecto de abrir mi cuenta de Tinder, salir de fiesta y coquetear con todas las mujeres que encuentre en mi camino. Pero no … no lo haré. No soy así. Y una sola pregunta me da mil vueltas en la cabeza, “¿cómo diablos le hacen las personas para estar solteras?” Se siente tan vacío. Maldita sea, creo soy lo que el psicólogo llamaría “Codependiente”.

He estado en una relación de novios desde que tenía 15 años. Pasé de una novia a otra, dándome 3 meses de “soltería” en promedio. Pero incluso en esos descansos, tendría una relación de respaldo y confiaría en mi madre para todo consuelo y apoyo. Cuando mi madre no era una opción siempre estaba mi abuela que me daría algunos de los mejores consejos de mi vida. Incluso en ese entonces, cuando tenía novia mi mamá era parte importante de la relación también. No sé si soy un “hijo de mami” o si ella era un monstruo controlador (podría ser un poco de ambos).

Y ahora, no tengo a nadie. Estoy completamente solo, viviendo en una ciudad nueva después de decidir seguir a mi ex novia, lejos de toda mi familia, amigos y personas de las que me consideraría dependiente. Estoy solo, un lío emocional, frío y he perdido todo sentido de dirección y motivación.

Y…¿Qué he aprendido de todo este proceso?

Miro hacía atrás y me doy cuenta de dos lecciones que son como la verdad cruda y fría. Son difíciles de concebir, pero son la verdad en su mejor expresión. Por favor, lea con precaución.

Primero, todas las personas de las que dependo son mujeres. Sé que no es un gran descubrimiento; el hombre mexicano tiende a inclinarse hacia atrás y dejar que la mujer tome las riendas del hogar. En mi caso, he estado en una relación con 3 novias, mi madre, mi abuela y una tía. Ahora antes de que empieces a gritar “incesto”, piensa en ello. Si excluimos toda la interacción física de todas las relaciones, son casi la mismas. Incluso hay una famosa teoría psicológica en la que tendemos a elegir a nuestro padre o madre como nuestro cónyuge (Complejo de Edipo). Bueno o malo, tiende a suceder.

Siendo independiente: semana 1'

En este caso, estaba teniendo una relación con mi madre y mi novia al mismo tiempo. Buscaba su aprobación todo el tiempo, y antes de hacer cualquier cosa, me acercaría a ellas para preguntar “¿qué piensas?” Y cualquiera que fuera su respuesta, seguiría sus consejos. Si tenía en mente actuar en un comercial o hacerme un tatuaje, primero lo consultaba con mi mamá y mi novia;  por eso no tengo tatuajes.. Necesitaba al menos la aprobación de alguna antes de seguir con mis planes, y así poder decirle al mundo que fue mi idea y que soy completamente independiente.

Pero, ¿por qué la mujer es tan importante en mi vida? Sería fácil decir que mi papá trabajó y que mi mamá me cuidó. Pero no fue así, ambos trabajaban y yo siempre he tenido una niñera. Así que se debe a algo más ..

Personalmente, creo que somos una generación criada por mujeres con un enorme temor de decepcionarlas. ‘Si no visto así, la chica no me coge’ … ‘si no compro eso, mi mamá no estará feliz.’ Existen anuncios que bombardean nuestro cerebro cada minuto, y nos hacen creer que en cualquier momento podemos decepcionar el sexo femenino. ¡Cuanta presión!.

La segunda cosa que he aprendido, es que el amor es circunstancial. El amor podría ser fácilmente traducido a “enamorarse del estilo de vida.” No amamos a esa persona, amamos su estilo de vida. Apostaría cualquier cosa a que esa persona famosa con la que tienes un crush, pasaría caminando a tu lado, y no voltearías a verlo. Pero porque lo miramos en la televisión y los seguimos en Facebook, esa persona tiene un estilo de vida del que morimos por formar parte.

Como cazadores y recolectores, queremos pertenecer a una tribu. En el mundo moderno, hay tantas tribus que es difícil elegir una. Pero cuando encontramos una, nos enamoramos de una persona dentro de esa tribu. No podemos estar solos porque entonces sería considerado un fracaso. Está en nuestra naturaleza.

Cuando encontramos a esa  “persona especial”, nos clavamos en ella a toda velocidad … y le llamamos “enamoramiento”. Esa persona nos comparte su mundo; fiestas, arte, poder, lujo o lo que sea que nos emocione, y la aceptamos entonces como nuestra guía. Es misterioso, tentador, nuevo y excitante. Queremos más. No vemos ningún defecto en nuestra guía y mientras que para esa persona es de segunda naturaleza este mundo, para nosotros parece un maestro.

Antes de conocer a la mujer que me daría una golpiza mejor que la de un boxeador profesional, estaba completamente enamorado de una mujer sexy e inteligente que conocí en la universidad. Si nos hubieras conocido en la cima de nuestro amor, hubieras asumido que el matrimonio estaba a la vuelta de la esquina  Yo también pensé lo mismo. Pero luego conocí a la “Pequeña Mike Tyson”. Ella era una artista, todo lo que yo no era, pero quería ser.  “Me enamoré”. Durante 3 meses con ella, terminé una relación de 4 años y no mire hacia atrás. Yo estaba intoxicado en su estilo de vida: sus amigos, sus obras de arte, su crítica sobre anuncios en la calle, incluso su computadora. Parecía perfecto! Ella parecía perfecta. Yo quería serlo. Y cuando termine con ella, me quedé solo en la tribu. En un estilo de vida sin guía! Perdido.

Rompieron mi corazón recientemente, por lo que podrías decir que lo que digo es un poco exagerado. Pero si me conocieras mejor, sabrías que soy un romántico desesperado, criado en una era de amor y películas de Disney. Así que decir que el amor no es real y que mi ex-novia se ha encontrado un nuevo líder en su tribu, es doloroso de admitir.

Entonces, ¿por qué escribí este artículo?

Para dar la importancia que las mujeres en nuestras vidas merecen. Sé que hay miles de frases, organizaciones y feministas que argumentan que “las mujeres son iguales”. Pero no lo son. Por alguna razón, las mujeres nos vuelven locos, inspirando a un hombre a actuar o a no hacerlo. Llorar o pelear. Queremos tener un estilo de vida admirable con ellas. Aceptamos a esa mujer como es, no porque la amamos, sino porque su vida tiene una valor agregado que supera lo físico. Gracias a esto controlan nuestras emociones en un nivel más profundo de lo que nos gustaría admitir. Dependemos de ellas, y con orgullo acepto que estoy sujeto a lo que opinan de mi.  Detrás de cada gran hombre, hay una gran mujer.  Solamente preguntale a Helena de Troya.

Es posible que todo lo que digo sea correcto y agradeces que alguien finalmente lo diga. O tal vez tengo mucho rencor acumulado porque ese mismo día, estaba a un par de horas en pedirle que se casara conmigo.

 

Su siempre amoroso,
Amadeuz Lopez