El vínculo es la relación que formo con mi hij@ a partir de su nacimiento. Al inicio de la vida el primer vínculo es con la madre y se comienza a formar a partir del contacto que tiene el bebé con mamá al momento de alimentarlo.

Pero ¿qué pasa cuando se separa al bebé de su madre biológica?

Nuestra misión va a ser cubrir las necesidades de mi hijo en cada fase del vínculo para que se desarrolle sanamente y pueda formar relaciones profundas con nosotros y con otras personas.

De los 0 a los 2 años

Durante esta etapa el vínculo se da a través de los sentidos físicos.

El bebe necesita ser tocado, abrazado, necesita sentir el olor, escuchar las voces. En una primera fase se establece a través de la cercanía física y por eso es tan importante para los niños pasar tiempo con los padres.

Cuando un niño es separado de su madre biológica y puesto en un cunero, ésta es una de las primeras necesidades que no son cubiertas….. el contacto físico.

Muchas veces hay muchos bebés en el cunero y dos enfermeras, no hay quien cubra sus necesidades a tiempo. Cuando un bebé llora y se tardan en darle de comer, literalmente siente que se muere.

Cuando llora por que quiere que lo cargue mamá y mamá no está, siente que el mundo no es un lugar seguro y que no es bienvenid@.

Cuando los bebés viven situaciones constantes donde no se cubren sus necesidades básicas, dejan de confiar en el mundo exterior y lo perciben como una amenaza.

Es por eso que es muy importante, cuando son bebés, estar 100 % presentes cuando les damos de comer, no importa si no los pudimos amamantar, lo que importa es que cuando les estemos dando la mamila lo hagamos con la consciencia de una entrega TOTAL, sin distracciones, y si se puede hacerlo sin ropa, tanto nosotras como nuestro hij@, mucho mejor, para que tengamos un contacto piel a piel que es lo primero que busca y necesita el bebé para reconectarse con mamá y comenzar a formar el vínculo.

Hay que estar muy al pendiente y SIEMPRE cargarlo………… sobretodo cuando no quiere que lo carguen, o cuando de pronto llora mucho “sin motivo” aparente, ya que, puede ser que esté sintiendo esa pérdida y ese abandono. Lo que hay que hacer es tocarlo, estar contacto piel a piel, hacerle masajes, estar cuando me necesite, no dejarlo llorar hasta que se canse, ya que si lo dejo llorar hasta que se canse y no lo cargo…..su hipótesis se comprueba….. ” este mundo no es seguro…..no soy bienvenid@…….. mejor me duermo para no sentir dolor……”.

Cuando pasa esto, cuando se quedan dormidos como mecanismo de defensa para no sentir dolor, pueden llegar a ser niñ@s defendidos que pierden el contacto con lo que sienten y eso a la larga tiene un impacto emocional alto.

Y entonces son niños que necesitan estar en control porque si no, se sienten perdidos. Se ponen en la posición alpha y no dependen de los adultos, por lo que es muy difícil maternizarlos.

No se asusten, esto tiene solución, NUNCA es tarde, aunque mi hijo ya tenga 12 años, puedo cubrir esta necesidad.

De los 2 a los 4 años

El vínculo se hace a través de la sensación de igualdad y similitud, los niños quieren ser iguales a la gente que aman, quieren compartir características, quieren parecerse o tener las mismas cosas que tienen la gente a las que están vinculados. Es gracias a este impulso tan fuerte que los niños aprenden a hablar, a caminar, y la cultura a través de la imitación.
En esta fase es muy importante honrar a la mamá biológica, porque así como es importante que se parezcan a mamá y papá ( a su familia adoptiva) es fundamental que se dé cuenta que nosotros reconocemos y honramos el lugar de su mamá biológica, y le podemos decir “qué pestañas tan largas tienes, seguramente tu mamá biológica también tiene unas pestañas muy largas.”

De los 3 a los 5 años

Al mismo tiempo que el niño que tiene que ir descubriendo el mundo por sí mismo, necesita saber que pertenece. Para ellos es importante formar parte de una familia, de un equipo, entre más va descubriendo el mundo, más necesita saber que la gente que ama esta de su lado.

Les recomiendo tener MUCHAS fotos de familia, que las tenga en su cuarto, hacerles un collar con los miembros de su familia. Para un hijo de familia adoptiva el sentido de pertenencia es fundamental, porque tiene que sentir que pase lo que pase su familia NO lo va a abandonar.

Hay que estar conscientes de que en ellos este temor al abandono está muy latente, y por otro lado, pueden no sentirse bienvenidos, ya que esa experiencia ya la vivieron.

De los 4 hasta los 80, 90 años y más…..
El vínculo se establece cuando sentimos que somos importantes para aquellas personas a las que nosotros amamos. Queremos ver el brillo de amor en los ojos de aquellos a quienes amamos. Se trata de ser importante para el otro.

Es fundamental que nuestros hijos se sientan correspondidos en el amor. Los hijos de familias adoptivas son muy vulnerables al rechazo, porque ya lo vivieron.

Si cada vez que entra a mi cuarto no lo veo y le sonrío, o si cada vez que llega a platicarme algo de la escuela yo no le hago caso y me pongo a hablar por teléfono, el impacto es muy fuerte para él, porque siente que no es correspondido y entonces deja de confiar y deja de vincularse.

El vínculo se establece a partir del vínculo emocional, de compartir con aquella persona importante para mí, cuales son mis sentimientos y emociones más profundos, es como abrirme ante el otro.

Cuando nuestro hijo siente que puede abrir su corazón y contarnos
TODO lo que siente, sin temor a ser juzgado, aprende que eso es tener
una relación de intimidad y amor profundo.

Les dejo un abrazo……..
y sí…. la A con mayúscula

yissel@mujeresimportantisimas.com