De verdad que hace mucho que no estaba tan pero tan cansada, tuve un 2016 bastante movidito con muchos cambios y terminé decidiendo vivir en el bosque un tiempo para descansar y relajarme… el plan perfecto ¿cierto?

Pasaron tres o cuatro meses, entre la mudanza, conectar servicios, hacer yoga, salir con las amigas, viajes a la ciudad, Mujeres Importantísimas, un diplomado, dar asesorías y coaching, ir al mercado, preparar la comida, yoga, clases de meditación, rutas en cuatrimotos, pasear a los perros, limpiar la casa… no paré un segundo.

Evidentemente estaba trabajando menos que de costumbre pero estaba agotadísima.

El fin de año fue menos relajado de lo que esperaba, mientras ya tenía planeado un retiro de cinco días pasaron cosas que me representaron nuevas tareas y más responsabilidades. De verdad que no podía más y le hablé a Chío mi terapeuta budista favorita para tener una sesión por Skype.

-Yo creo que necesitas descansar, me dijo.

Y yo así de ¿descansar de qué? ¡No manches! ¡Vivo en un pueblito de hippies semi retirados!DESCANSO MAY 1

-Pues yo pienso que estás haciendo muchísimas cosas, sólo de oírte ya me cansé.

Obvio no estaba cansada de oírme ¿eh? Ok, le contesté, si necesito descansar UN día. UN día de encerrón con netflix.

–          ¿Y cuándo te gustaría hacerlo?

–          Uy pues mira, mañana no puedo, pasado menos porque hay que revisar artículos, luego estamos a medio reto, ni modo que no esté al pendiente de los comments de las Mujeres Importantísimas… por ahí del jueves de la semana que entra si me mega apuro con mis cosas chance y puedo.

¡¡¡¡Es dificilísimo descansar!!!

¡No bueno! La verdad es que si lo hice… ¡con una culpa terrible!

Apagué el teléfono, le avisé a las personas de chamba que ni me buscaran… como por ahí de las cinco de la tarde veo el teléfono y ya teníamos un problema… y la neta es que como me gusta andar solucionando cosas pues me puse a hacer eso…

¡Qué horror! Porque claro que encima después estaba enojadísima por no haber tenido mi día libre.

La verdad ya no sé si quiero escribirte de qué hacer con el cansancio o solo quiero desahogarme, pero igual y esto te ha pasado a ti también. Y lo único que puedo hacer es preguntarme:

¿Por qué nos cuesta tanto trabajo descansar? Y ¿Por qué estamos tan cansadas? Quiero pensar que no sólo me pasa a mí.

DESCANSO MAY 3La respuesta a la primera pregunta es que estamos educadas para chingarle, lo cual no es malo. Pero siempre hay alguien que te dice: ya ponte a hacer algo, serás patrona, ya descansaras cuando te mueras… ¡no mames! Neta ¿hasta que te mueras?

Y la segunda respuesta es que obviamente no estamos cansadas de la montaña, ni de la yoga, ni de la meditación, ni de la chamba… estamos cansadas porque ADEMAS de eso nos pasan cosas que emocionalmente nos desgastan, la jeta de alguien, la quesque amiga falsa, cosas con tu pareja, tu familia…. ¡Agh!

Pero no porque yo no lo haya logrado significa que no nos merezcamos y necesitemos un descanso de vez en cuando, un día de no hacer nada o dos, o tres o los que queramos, no hay nada malo en ello, tampoco se va a acabar el mundo, el chiste es decidirnos a hacerlo y pues hacerlo.

Si un día de estos amanecen sin un post nuestro pónganse muy felices por mí. Esa será la señal de que por fin me di mi día libre completo… ok, les prometo que le pido ayuda a Val Millenial para que no les falten posts esos días, y les juro que lo voy a lograr.

¡Tú también hazlo!

¡Atrévete!

mayda@mujeresimportantisimas.com