Esta meditación te va a ayudar a proyectar tu brillo interior, esa energía que irradias la que te va a permitir hacer poderosísimos cambios en tu entorno, sé consciente de ella.

-Siéntate en posición de meditación en un cojín o una silla, la espala debe de estar recta pero relajada. Para esta meditación pon especial atención a tus ojos y labios, revisa que no estén tensos.

-Ubica tus palmas volteando hacia el techo.

Comienza con un par de inhalaciones y exhalaciones profundas por la nariz, recuerda inflar la panza cuando inhalas y sumirla cuando exhalas. Has esto por un par de veces, recuerda hacer esta respiración lo más lento que puedas.

Enfócate en cada parte de tu cuerpo con la intención de relajarlo, los pies, pantorrillas, muslos, caderas, espalda baja, espalda media, hombros, brazos, cara, cabeza, relaja cada parte de tu cuerpo con cada inhalación, siente como tu cuerpo se relaja, la tensión se libere y se abre espacio para recibir los beneficios de esta meditación.

Trae tu atención hacia el espacio que ocupa tu corazón, visualízalo latiendo, siente esa energía, nota de qué color es, el que sea está bien.

Con cada latido siente como esta energía comienza a expandirse sobre tu pecho, te atraviesa hasta la espalda, expéndelo a las costillas, brazos, abdomen, brazos… siente esta energía en tu cuerpo del color que sea.

Siente los latidos y permite que la energía se expanda más hasta cubrir todo tu cuerpo.

Visualiza esta energía expandiéndose por el cuarto en donde meditas, la casa, la colonia, tu país, el planeta, el universo.

Esta es tu esencia, este brillo, esta energía, úsala cada día antes de salir de casa.

Namaste!

mayda@mujeresimportantisimas.com