La corriente del agua hizo que mi tabla se levantara. Una cierta fuerza empezó a arrastrarme hacia atrás y al mismo tiempo que una ola blanca se formaba. Me acosté sobre mi pecho, y empecé a pedalear contra corriente. Las burbujas cosquilleaban mis dedos con cada golpe, pero seguí pedaleando. No presto atención a la enorme fuerza natural que se forma detrás de mí. Confío en mis instintos y en el momento justo, brinco y me levanto.

Encuentro el balance perfecto, y me apoyo en la tabla para guiarme hacia el borde de la ola. La brisa se lleva consigo mis nervios y me entrego al poder de la madre naturaleza… Sonrío.

*Ring… *Ring…

El teléfono de mi compañero interrumpe mi sueño, y estoy de vuelta a la realidad. Sentada en mi silla corporativa, frente a mi computadora corporativa, en mi escritorio corporativo, en mi edificio corporativo. Vuelvo a concentrarme, y observo aquello que me llevó a soñar despierta. Una imagen de la playa con un ligero parecido a los viejos anuncios de “Cerveza Corona”. Miro a mi alrededor, y llego a la conclusión de que no importa que tanto se haya esforzado recursos humanos; yo, preferiría mil veces estar en la playa aprendiendo a surfear.

No me es extraño el mundo exterior, y he pasado un tiempo considerable viajando. Pasé dos años en Europa, convenciéndome de que esto era tan solo una probadita de lo que sería mi vida una vez que me graduara.

La vida real no es tan linda cuando te gradúas.

beach-1273488_1920Todas las nuevas responsabilidades te jalan a una dirección diferente a la planeada, y sin que te des cuenta, estás mirando tu Facebook, asombrada por cómo “otra parejita” empezó su viaje de dos años alrededor del mundo. Otros amigos están de luna de miel en Asia, y apenas la semana pasada, Cassandra de Pecol se convirtió en la primera mujer en visitar todos los países del mundo, y tan solo tiene 27 años. ¡27 años! Son tan solo 4 años más de los que tengo.

 

¿Cómo diablos pudo viajar por todo el mundo a esa edad?

 

Lo primero que pasó por mi mente fue que seguramente esta chica tenía mucho dinero. Su padres pagaron todo el viaje y ella es una niña consentida aprovechando su riqueza. Pero, la excusa de por qué yo no agarraba mis maletas y me iba de viaje como ella, rápidamente se vino a abajo cuando descubrí que Cassandra no era una niña rica, ni consentida, si no que se había esforzado y trabajado mucho para lograr algo así.

 

Después de mi investigación sobre esta chica; obtuve dos conclusiones que la diferencian de mí.

 

airplane-1209752_1280Primero, cuando Cassandra se subió al avión, jamás imaginó que estaba a punto de emprender un viaje tan largo. Ahorró 2,000 dólares y empezó su viaje en Bélgica; a partir de ahí aprovechó cada oportunidad que se le presentaba y continuó visitando país uno por uno. Esa es la clave aquí; las oportunidades.

Ella no buscaba convertirse en una estrella de las redes sociales, ni ser famosa; simplemente explotaba cada oportunidad que se le presentaba. En nuestra rutina diaria, puedo imaginar miles de escenarios donde pude haber tomado aquella “oportunidad” y eso me hubiera llevado a una variación increíble en la historia de mi vida. Si hubiera ido a ese festival de música, hubiera conocido a Bono; o si hubiera comprado ese boleto de último minuto a Cancún, hubiera conocido al amor de mi vida.

Las posibilidades son infinitas pero las oportunidades… son limitadas…

 

Segundo, esta chica fue muy organizada e hizo una muy buena planeación. No es que haya tenido mucha suerte, o que de un día a otro haya ganado la lotería. Trabajó y trabajó muy duro además de planificar hasta el último detalle. Y ahora que lo pienso, cuando estudié en el extranjero por dos años, considerando que la escuela era de “ayuda”, los nervios y los dolores de cabeza de planear donde iba a comer y a dormir, qué iba a visitar, en quien confiar… tan solo recordarlo me pone nerviosa, y esta chica tuvo que pasar por lo mismo cada vez que visitaba un país diferente, y no todos los países son tan amigables como Corea del Norte.
Así que lo que puedo aprender de esto son dos lecciones muy valiosas que integraré en mi vida.

Las oportunidades son geniales, pero.. Sin planeación ni organización, una simple oportunidad puede convertirse en una experiencia desastrosa.

Así que la clave está en identificar buenas oportunidades y planear cómo aprovecharlas y disfrutarlas. Esta es tan solo una teoría, pero les compartiré mis resultados y mi experiencia cuando regrese de mi viaje a Las Vegas en mazo.

Carpe Diem

Vale Millenial

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