Ahora que no he podido planear nuestro próximo maratón estuve reflexionando sobre lo que me impulsa a no quitar el dedo del renglón y querer seguir en esta locura. Se los comparto con el fin de seguirlas motivando a que busquen ejercitarse, quien dice que empezando con unos 5 kms de ahí se van hasta ultra maratones.

marathon-1649905_1920La primera razón es la emoción que siento cuando termino un maratón, no hay vez que no me he soltado a llorar, es un momento de gloria donde todo lo empiezo a ver lento (claro tal vez porque también estoy con cero gramos de azúcar ja), los vellitos de mis brazos saltan como si tuvieran frío, volteo a todos lados para admirar la felicidad de los que van llegando conmigo, abrazo al que se dejé ja (porque mi esposo es tan veloz que tengo que dejar que se adelante) y empiezan a llegar todos los momentos que pasé para llegar a ese punto, como entrenar con sueño, dormir tarde por el trabajo, alguna lesión y lo que me costó salir de ella.

Y cuando logró sentarme y relajarme naturalmente llega la energía y luz de todos los que corremos.

Lo grandiosa que me hace sentir, desde que estas esperando la salida en el corral llega una fuerza inexplicableaction-1837158_1920 que te hace sentir como si fueras imparable, una gran fuerza corre por mí, si algo sentía de dolor o si tenía sueño sin motivo se va, comienzas a pasar kilómetros y esa fuerza se va incrementando hasta que llegan esos 32 kilómetros, ¿por qué hasta ahí? Pues porque ahí ya naturalmente tus reservas se empiezan a terminar y si no te hidrataste o comiste adecuadamente levantarlas sí que costarán. Entonces en ese momento es cuando sale el doble de la fuerza, el cerebro y corazón no se dejan caer y esa sensación de luchar contra  mis miedos y límites es lo que me hace sentir imparable, ver pasar a gente que te dobla la edad o con alguna discapacidad reafirma en mí que los peores límites son los mentales.

Y por último no se diga de lo que el entrenamiento genera en tu cuerpo, me ayuda muchísimo para rendir en el trabajo, llego con una pila y la ardilla a todo lo que da. Mi cuerpo se siente fuerte y afortunadamente me ayuda a enfermarme menos y claro a tener mis demonios controlados je.

Soy afortunada y agradezco a la vida por permitirme hacer lo que más me gusta, tener un compañero de vida que vive cada una de estas locuras y que juntos nos motivamos a seguir adelante y a unos grandes padres que me han enseñado a nunca ponerme límites.

Ojalá algún día coincidamos y cruce entre nosotras esa energía y fuerza de la que te hablo

tania@mujeresimortantisimas.com