El apego y el desapego no son temas que sean cotidianos en nuestra cultura occidental, la cual está basada en el consumismo, el querer que las cosas nunca cambien, la creencia de que es “normal” de sufrir si las cosas cambian o las personas que queremos ya no formen parte de nuestras vidas.

Una de las filosofías que más habla del apego es el Budismo, forma una de las cuatro nobles verdades y lo exponen como una de las principales causas del sufrimiento.

El Budismo nos enseña que el apego es una perturbación mental y que debemos trabajar para eliminarlo.

ballerina-1828541_1920El apego en el Budismo consiste en proyectar sobre cosas o personas cualidades que en realidad no tienen, por ejemplo cuando dices: encontré a la persona que me va a hacer feliz, voy a sentirme reconocida cuando me compre tal cosa… obviamente que la felicidad no viene de fuera de nosotras, de ninguna persona ni de ningún objeto, pero como hacemos esas proyecciones nos apegamos, creyendo que sí nos hacen felices y por lo tanto sufriendo irremediablemente cuando perdemos o no podemos “tener” a esa persona o esa cosa.

Cuando nos apegamos exageramos el valor de las cosas y de las personas, pensamos que nuestra existencia depende de ello y si no lo conseguimos nos frustramos, o hacemos cosas que rebasan nuestros propios límites para conseguirlas.

Tendemos a creer que entonces el desapego es dejarlo todo, raparnos y volvernos monjes, el desapego en realidad es un estado mental equilibrado que nos permite primero estar en nuestro centro y a partir de ahí tener una percepción adecuada con respecto a las cosas y las personas; por ejemplo en lugar de decir: tal persona me hace feliz y si se va voy a sufrir, pensarías con desapego que tu felicidad depende solo de ti, y que eliges compartirla con esa persona por el tiempo en el cual estén juntos. De esta forma la ansiedad y la carga que ponemos en los demás desaparece.

Los mensajes hollywoodescos y telenoveleros que repetimos inconscientemente en nuestra mente fomentan el apego:

  • No sé que haría sin ti.
  • Si pudiera tener eso sería tan feliz.
  • Sin ti me muero.
  • Eres mi todo.
  • Soy tan afortunada de “tenerte”

A ver, sin esa persona harías otra cosa, no sé si mejor o peor, pero harías algo distinto. Eso que quieres puede hacerte sentir euforia, pero no felicidad verdadera, es más puede generar aún más angustia, por ejemplo si compras un coche y después andas aterrada de que te lo choquen o te lo roben. Por supuesto que no vas a morirte si alguien se va, nadie mas que tú eres tu todo, y no podemos “tener” a las personas.

Para desapegarnos hay algunos trucos que nos pueden servir:

  • Aprender a meditar para controlar tu mente.
  • Aceptar que las cosas cambian y fluir con ese cambio.
  • Asumir nuestra responsabilidad sobre nosotros mismos, nuestros estados mentales y nuestras emociones.
  • Estudiar sobre el concepto de vacuidad.
  • Desarrollar en nosotros la verdadera compasión.
  • Pensar qué es lo peor que puede pasar si esa persona se va, si no puedes “tener” eso. Igual y sí no está padre, pero el chiste es poner a las personas y las cosas en su justa dimensión.

El apego de verdad produce mucho sufrimiento el desapego nos libera, vale la pena intentarlo.

Atrévete.

mayda@mujeresimportantisimas.com