Estuve leyendo varios artículos para entender más a fondo qué es lo que provoca nuestro apego a las cosas materiales y como lo suponía todo viene desde pequeños.

Quítale algún juguete u otro objeto a un niño y verás el enojo que les causa que incluso probablemente terminará en un berrinche. Y todo esto porque aprendemos desde pequeños a darle mayor valor a las cosas simplemente porque nos pertenecen, lo cual tiene una explicación que se basa en un efecto que se conoce como “efecto de posesión” (Endowment Effect). El cual se explica muy bien en el video que les comparto y aquí  les detallo brevemente.

En un experimento se realizaron tomografías cerebrales a los participantes mientras asignaban varios objetos ya sea en una canasta etiquetada como “Mía” u otra etiquetada como “Propiedad de otro”. Cuando los participantes veían su canasta, su cerebro mostraba mayor actividad en una región que usualmente se despierta cuando pensamos en nosotros mismos.

child-463558_1920También nos apegamos tanto a nuestras pertenencias desde pequeños porque pensamos que tienen una esencia única. Los psicólogos han demostrado esto al utilizar una ilusión para convencer a niños de tres años que construyeron una máquina copiadora que podría replicar cualquier objeto. Cuando les ofrecieron su juguete favorito y lo que aparentemente era su copia exacta, la mayoría de los niños prefirió el original e incluso les horrorizaba la idea de llevarse una copia a casa.

Nuestro apego a las cosas materiales no es algo que dejemos atrás cuando crecemos. Más bien, permanece hasta nuestra adultez mientras se convierte en algo más elaborado. Por ejemplo, considera el gran valor que se le da a los objetos que han pertenecido a alguien más o que están asociados con algún evento importante para ti.

Aunque el sentimiento de pertenencia surge a una edad temprana, la cultura también juega un rol influyente. Algunos investigadores han descubierto que ciertas tribus, que han estado aislados de la cultura moderna, no exhiben el efecto de posesión y esto porque viven en una sociedad igualitaria en donde casi todo es compartido.

Muchos podemos admitir que hay algo satisfactorio acerca de tener un objeto en nuestras manos, y claramente no tiene nada malo ya que es un arraigo que vienen desde niños, sin embargo, cuando el perder o dañar algo te lleva a sentir ansiedad, enojo e inclusive llegar a grados extremos como un desorden de acumulación, es importante que busques ayuda ya que esto realmente se puede convertir en  un problema.

 

tania@mujeresimportantisimas.com