Todo lo que está en la mente se encuentra en una especie de limbo. No muere nunca. En ese desierto hecho de millones de neuronas, los recuerdos particulares simplemente van y vienen, se dejan, se vuelven a coger y de nuevo se dejan caer.  Si sólo pueden volver los fragmentos, y gritar desesperados, es porque, una vez, esos fragmentos éramos nosotros.”

Loren Eiseley, All the Strange Hours.

La sola palabra: reconstruir, evoca y provoca esperanza, y valentía, con  únicamente considerar la opción de que esta reconstrucción sea posible, se está ya de facto comenzando el proceso, y… bueno entonces… ¿qué sigue?

Bien, comenzar por el principio. Reconstruir, así con mayúscula significa: Unir, allegar en la memoria todas las circunstancias de un hecho para completar su conocimiento; es ésta una de las definiciones de reconstruir-reconstruirse, que me parece más bonita. Allegar en la memoria, acercar todas las circunstancias a la memoria, acercar todas, acercar las más posibles. Traer el contexto a la memoria; completando el conocimiento para sanar.

Todo ocurre en dependencia de circunstancias y condiciones, el surgimiento es siempre dependiente, existen  muchos varios factores interconectados, para generar un mismo evento. Incluso, yo misma puedo vivir y experimentar desde distintos lugares el mismo hecho, si acerco todas éstas a mi memoria, de manera natural comienzan a aclararse muchos puntos ciegos que quizá no estaba haciendo consciente, así que detente un poco y toma un momento para allegarte de todas estas causas y condiciones que tuvieron que conjuntarse para que ese algo sucediera, incluyéndote a ti misma y el cómo te encontrabas en realidad en ese preciso momento; tal vez notes que comienzas a reunir los fragmentos, que también son tú, comienzas a completarte de nuevo, viendo de qué forma se movía la totalidad.

Puede ser que tiendas a sólo traer los aspectos negativos de los sucesos a la memoria, esto es muy común así que recordemos cuál es el objetivo: reconstruir a ésta mujer importantísima que soy, desde dentro, con esto presente y en una actitud abierta de mente y corazón traigamos al aquí todos los aspectos lo mejor que podamos, si la emoción surge está bien, permítele que surja sin juicios ni etiquetas, sólo observando como un testigo amistoso, sin que la fijes ni la elabores más, déjala estar así como es, sin modificar por unos instantes, mantente abiertamente presente contigo. Si es agradable o desagradable sólo nótalo, el sólo atender  de este modo, transforma.

Si notas sensaciones relacionadas está bien, solo date cuenta que están, y quédate conscientemente presente por unos momentos. Y descansa, date permiso de descansar, has sido muy valiente, la prueba está en que has llegado hasta aquí. Felicítate y genera ahora el anhelo, desde el centro de tu pecho a la altura de tu corazón, de que puedas pronto, muy pronto verte libre de sufrimiento, libre de fragmentación, que puedas volver a ser la extraordinaria Mujer Importantísima que eres, que siempre has sido, con todas esas cualidades y virtudes que no se han ido. Esto es, por el momento, solo el principio.

Recuerda, si te es útil, que nada dura para siempre, ni siquiera el sufrimiento.

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