Correr normalmente se encuentra entre las actividades físicas más practicadas en primavera, ya que es un deporte idóneo para realizarse al aire libre además de los muchos  beneficios que te genera como: mejora tu sistema inmunológico, reduce el riesgo  de colesterol y diabetes y obviamente fortalece tus músculos.

Hay muchos corredores que prefieren el frío para correr, personalmente me voy por lo calientito. La sensación de no poderme calentar y correr abrigada no es lo mío. Muchos prefieren el frío porque es más difícil que te deshidrate, que te llegue un golpe de calor y porque se tiene una mayor resistencia. Sin embargo, si eres principiante acomoda mucho mejor empezar a caminar o  trotar en un clima más cómodo y seguramente estarás en forma para las vacaciones de verano, así que si te animas a desempolvar los tenis te dejo estas sencillas recomendaciones:

  1. Mantén tu temperatura corporal; mantener una temperatura constante en las articulaciones te permitirá evitar enfriamientos que puedan generar fracturas o lesiones.  Para lograrlo realiza un calentamiento previo antes de empezar de 10 a 15 minutos mediante estiramientos sencillos y movimientos de piernas y brazos.
  1. Protege tu piel y ojos del sol: protege tu cara, los brazos y las piernas con una crema solar con un índice de protección elevado. Al igual que el resto del cuerpo, los ojos también sufren con los rayos del sol, durante tus carreras, lleva gafas de sol adaptadas a tu vista, así  evitarás dolores de cabeza y esos horrible lamparazo
  1. Elige ropa adecuada: busca llevar siempre ropa holgada y transpirable (o dry fit). Durante el esfuerzo, con el calor, tu cuerpo podría enfriarse más fácilmente. La ropa para la primavera está perfectamente adaptada a la carrera con calor, sus materiales técnicos permiten una buena evacuación del sudor y facilitan la evaporación de éste. Si te gusta las playeras más ajustadas busca telas cómodas que permitan respirar a tu piel, porque así evitaras rozaduras.
  1. Corre despacio: en períodos de temperaturas altas, si tu cuerpo está colaborando con tu mente, no abuses y reduce el ritmo y la distancia que corres habitualmente.
  1. Bebe abundante líquido: toma agua aunque no tengas sed. Hidrátate bien antes de salir y no dejes de hacerlo cada cierto tiempo cuando estés entrenando, e incluso si excedes de más de 90 minutos alterna con bebida isotónica para que te ayude a recuperar tus niveles de sales y minerales, así evitarás calambres.

Y por último  aprovecha que el día empieza pronto y no hace demasiado calor para salir a correr. El día te rendirá más y te sentirás súper revitalizada.

Tania Contreras

tania@mujeresimportantisimas.com