Y será que ¿nacemos? O ¿nos hacemos? Cada cabeza es un mundo y existen personalidades diferentes. Si bien es cierto que también hay muchos hombres que les gusta el drama, no podemos negar que de vez en cuando las mujeres somos expertas en montar toda una escena. ¡Y ojo!, no quiero generalizar, hablaré desde mi experiencia y mi forma de ser y seguramente habrá hombres y mujeres que se identifiquen conmigo, y muchos que probablemente no.

Y existen mil y una razones para que la sociedad catalogue a las mujeres como amantes del drama. “¿Estás en tus días?”, “¿Andas de malas?”, “Eres muy chillona”, “Las mujeres son más emocionales que los hombres” son algunas de las frases que escuchamos cuando no estamos teniendo el mejor de los días. He de confesar que me considero una persona medianamente dramática, aunque hay personas que dicen que puedo llegar a niveles más altos. ¿Por qué? No lo sé a ciencia cierta; creo que debería culpar a mis hormonas y a mis genes por tremendo carácter que tengo. Pero, conozco muchas mujeres que no son como yo y son expertas manejando sus emociones.

Entonces, ¿será cuestión de madurez? No estoy segura…

Lo que sí sé, es que, así como habemos muchas teatreras en el mundo, existen muchos teatreros también. Pero ¿por qué solo catalogar así a la mujer? Hace algunos años, en las películas, en los libros, en la sociedad y en el arte, se pintaba a la mujer como un ser indefenso que debía ser protegido por un hombre.

Creo que deberíamos culpar principalmente a Disney por enseñarnos que cuando las princesas están en apuros, la mejor solución es correr y echarse a llorar en la cama.

Este y muchos factores más influyeron para que se viera a la mujer como un ser meramente emocional, mientras que el hombre era más objetivo y “racional” ¡ja! Incluso hoy en día todavía escuchamos a mamás decirles a sus hijos que “los niños no deben llorar”

Entonces el problema no es solamente lo que nos enseñó Disney, sino también que, a los hombres desde niños se les prohíbe expresar sus emociones.  “Tienes que ser fuerte”, “Cuida a tu prima”, “Tienes que aprender a pelear”, “No muestres debilidad” etc…

Y sí, me ha tocado lidiar con mujeres y hombres más dramáticos que yo; así que no creo que el drama sea una cuestión de género, sino de cómo nos enseñan desde pequeños a niños y niñas a manejar nuestras emociones. Ni sobreactuar, ni reprimir.

La inteligencia emocional es todo un arte, y empieza desde ser consciente de lo que sentimos, hasta reconocer cual es la mejor forma de manejar dicha emoción.

Tanto hombres como mujeres tenemos “nuestros días”; las circunstancias, nuestro carácter y nuestra inteligencia emocional influyen en como reaccionamos frente a diversas situaciones.

El drama no es malo, pero recuerda que en la vida los excesos nunca son buenos. La inteligencia emocional es un concepto relativamente nuevo y es algo en lo que todos y todas deberíamos trabajar.

La vida es una obra de teatro con tintes de acción, drama y comedia, disfrútala y no la vuelvas una tragedia.

¡Feliz día mundial del teatro!

CARPE DIEM

Vale Millenial

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