Cada una de ustedes es la experta en sus hij@s, y cada familia es un universo, el objetivo de este blog no es decirte qué hacer exactamente, ni cómo hacerlo, ya que cada una de ustedes tiene una sabiduría interna que es tu INTUICIÓN.

El objetivo de este blog, es brindarte estrategias basadas en la espiritualidad, para que puedas lidiar con las situaciones cotidianas de la maternidad de una manera distinta, en la cual te conectas con tu sabiduría y entonces actúas desde ahí, y no desde “lo que la sociedad dice” o desde el “deber ser”, más bien respondes desde un lugar más sagrado, más sabio, respondes desde lo que es mejor para tu hij@ y tu familia.

Uno de los factores que más interviene en nuestra maternidad es el estrés al que estamos sometidas todo el tiempo, que nuestro hij@ se levante a tiempo, se vista, desayune, se lave los dientes y que no lo deje el camión……esto nos hace entrar en un constante estrés y apenas son las siete de la mañana !!! 

A continuación te sugerimos las siguientes prácticas espirituales que pueden cambiar la forma en la que afrontas y vives los diferentes momentos

Una de las prácticas espirituales más importantes es la ACEPTACIÓN, cuando aceptamos que las cosas son como son y no luchamos en contra de ellas esto nos permite reducir el estrés en un 80 % . Cuando nos sentimos estresadas lo que podemos poner en práctica en ese momento es aceptarlo, aceptar que  estoy estresada y que está bien… cuando aceptamos lo que sentimos no dejamos que los pensamientos nos abrumen, pensamientos como: no soy buena mamá, algo no estoy haciendo bien, por qué me pasa esto a mí, mis hij@s sólo me hacen enojar ……. estos pensamientos, generalmente me llevan a reaccionar de una manera impulsiva y a veces agresiva con mis hijos. 

Una pregunta que te puedes hacer en estos momento es ¿qué le estoy poniendo de más a este momento?

Otra práctica espiritual, es la metáfora de la flecha,  el budismo nos enseña que cuando algo nos sucede, es como si dos flechas nos golpearan. La primera es el evento en sí, y la segunda es la forma en la que yo reacciono a él.  Por ejemplo: entras a la cocina a hacer la comida, estás cansada y deseando que alguien pudiera hacerte una deliciosa cena y atenderte, ya que estás agotada. Aunado a esto comienzas a agregar flechas, y empiezas tener pensamientos como: “siempre es lo mismo, nadie me ayuda, yo lo hago sola todo, nunca puedo descansar por que tengo que atender a todos…” estas flechas que agregamos empeoran la situación y por ende mis emociones, si el evento en sí ya me generaba frustración, estos pensamientos lo aumentan.

Nuestros días están llenos de momentos difíciles y momentos agradables, una de los factores que intervienen en cómo manejamos esos momentos son los deseos y las expectativas. Generalmente nos levantamos de la cama con el deseo de que mis hij@s se levanten a tiempo, se vistan rápido, se coman todo lo que les preparé para desayunar, se laven los dientes, se peinen y estén a tiempo para cuando llega el camión.  La expectativa que me hago de un momento y la realidad puede llegar a ser completamente diferente……… a veces mi mañana es COMPLETAMENTE opuesta a lo que yo me había imaginado, y entonces es ahí cuando nos frustramos y explotamos.

La práctica es dejar de tener la expectativa de que mis hij@s van a actuar o a sentir de la forma en la que yo creo que es la “mejor”.

El balance en nuestras vidas es importantísimo, no sólo por el equilibrio emocional y físico que nos brinda, si no también por que es un ejemplo para nuestros hij@s.  Vivimos en un constante movimiento, todo tiene que hacerse rápido…… es muy sano tomar momentos para de descansar y relajarse de una manera consciente. Esta es una de las prácticas más difíciles de llevar a cabo, ya que nuestra mente nos va a mandar pensamientos como “¿qué haces aquí leyendo un libro, cuando deberías estar haciendo ……..” y entonces nos entra la culpa y volvemos a entrar en ese estado de acelere constante.

Descansar es fundamental para funcionar desde nuestro centro, de hecho cuando tengas que tomar una decisión haz una pausa, respira y siéntela, muchas veces tomamos decisiones y actuamos “empujadas” por la sociedad, por el deber ser pero no por lo que REALMENTE deseamos y por lo que sabemos que va a ser mejor para nuestros hij@s.

Ser mamá es una de las experiencias más maravillosas que podemos vivir, pero también una de las experiencias que más nos hará crecer como seres humanos.

La maternidad es una práctica espiritual en sí misma, recuerda poner en práctica estas enseñanzas que te permitirán enfocarte en lo que es realmente importante y así tendrás menos culpa y disfrutarás mucho más a tus hij@s.

  • La aceptación, esta situación es así y no tendría por qué ser diferente
  • Las flechas, ¿cuáles son los hechos? y ¿qué es lo que yo le estoy agregando de más?
  • Las expectativas, no esperar nada, soltar el control de cómo me gustaría que fueran las cosas
  • Relajarse y descansar de manera consciente, encontrar un balance entre todo lo que hago y un momento para mí, sin culpa.

Si puedo ayudarte a vivir tu maternidad de manera más plena escríbeme a:

yissel@mujeresimportantisimas.com