Cuando inicie mi carrera profesional, me puse metas como seguramente muchas de ustedes tienen o han tenido. Yo quería ser una mujer de negocios súper exitosa.  Durante años trabaje en una empresa en donde jerárquicamente dependía del director general.  En esta época pude ver mis sueños de éxito profesional satisfechos, yo era feliz porque tenía actividades increíbles, viajaba constantemente, me iba perfecto laboralmente hablando.

Nadie dudaba de que mi trabajo era muy bueno, lograba ejecutar varios proyectos a la vez, cumplía en tiempo con las entregas y actividades,  e incluso puse en marcha iniciativas súper importantes para la industria en donde yo trabajaba.

Sin embargo, sobre todo en los primeros años de este trabajo, como yo no era experta en el tema – como lo fui años después – e iba adquiriendo experiencia, estos proyectos de gran responsabilidad y conocimiento eran un gran reto para mí.   Yo contaba con todo el respaldo de mi jefe, a quién le gustaban las cosas se realizaran en los tiempos y forma en que él quería y sinceramente a veces los tiempos no eran muy realistas y faltaba planeación.   El caso es que yo necesitaba que los planes se ejecutaran si o si y al contar con todo el apoyo de él yo actuaba exactamente como él lo hacía, y yo me sentía Empoderada, y hoy veo que a pesar de lograr los objetivos la forma en que yo lo hacía no era la adecuada. 

Resulta que en ese afán de mi vida de hacer las cosas rápido, perfectas y en tiempo, con todo el “Empoderamiento” que mi jefe me daba, la verdad mi actitud rayaba en la prepotencia porque al final yo ni era la directora general, solo dependía del director general y para algunas cosas tronaba el dedo a diestra y siniestra.  Ya ni hablar de que me faltaban técnicas adecuadas de comunicación y motivación con mi equipo etcétera.

En mi experiencia fue increíble darme cuenta de la opinión que mi equipo tenía de mi… fue TERRIBLE!!!

Porque según yo, yo era buenísima onda, eran mis amigos y nada que ver!!! Mi equipo pensaba que yo era una jefa nefasta! Y las otras personas que trabajaban conmigo también pensaban eso o peor. Llegaron a decirme que en lo personal era muy buena onda pero que trabajando era una persona horrible =(

El caso es que en estos años por cuestiones personales de mi vida, comencé este camino interno del que ya les he hablado antes. Comencé a verme internamente, a conocerme y a crecer.  Estas actividades no eran para mi vida laboral. Sinceramente yo veía esos aspectos totalmente ajenos a este aspecto de mi vida pero con el paso del tiempo, entre terapias, libros, experiencias de meditaciones etcétera me di cuenta que muchas veces lo que yo llamaba “Empoderamiento” era en realidad el resultado de una máscara que ocupaba yo cuando no me sentía segura ante una situación pero tenía que aparecer como súper segura.  Cuando tenemos miedo y no somos vulnerables, podemos confundir el empoderamiento.  En ese momento ni siquiera era consciente de esa situación, simplemente la actuaba y no solo en el trabajo, también en otros aspectos.  Pero darme cuenta de esto fue importantísimo porque empecé a verme como un todo, empecé a ver que mi vida no está separada en ningún aspecto.

Lo más curioso fue darme cuenta que no era la única mujer en mi industria y en mi empresa a la que le pasaba esto.  Un día me di cuenta que este es un fenómeno mundial y cada quién respondía de manera diferente.

Algunas protegiéndose, otras con agresión, otras con exceso de trabajo (workaholics – no vayan a pensar que no trabajo bien), otras tapando su miedo de otra forma.

Muchas pasábamos por malos momentos en donde en lugar de apoyarnos entre nosotras incluso nos perjudicábamos al no compartir información, o al no empoderarnos mutuamente. De compartir estas experiencias con compañeras de la industria nos fuimos a cenar solo 10 mujeres durante una convención de nuestra industria y asi fue como surgió WILD (Women in Listed Derivatives) que es una asociación de mujeres que entre otras cosas tiene como finalidad, apoyarnos entre nosotras y crecer.

Hoy me doy cuenta que el Empoderamiento REAL es una fuerza interna que todas tenemos pero que desconocemos, y que viene de nuestro interior.    Esta fuerza viene de nuestra propia omnisciencia y se descubre cuando somos vulnerables, primero que nada con nosotros mismas.

Permitirnos admitir cómo nos sentimos ante una situación, nos lleva a conectar con nuestro corazón.

Es el primer paso para poder descubrir esa fuerza interna y acompañarnos en eso que estamos sintiendo sin negarlo, simplemente permitiéndonos ser, es el segundo paso.  Con esto no solo comenzarás un verdadero camino de empoderamiento interno sino que sin darte cuenta estarás siendo muy amorosa contigo al permitirte vivir en unidad tu parte interna con tu parte externa ya sea laboral o de relaciones personales.

En lo personal no solamente logré reconocer y vencer mis miedos, y empoderarme realmente sino que forme una gran red de amigas-colegas mundial, logre un buen equipo de trabajo y logre cambiar mi actitud con mis compañeros de trabajo sobre todo con aquellos que sabían muchísimo del tema con quienes al principio yo había sido poco agradable.

Hoy estoy eternamente agradecida por ese equipo de trabajo que tuvo el valor de decirme cómo me percibían porque gracias a ellos pude verme y tomar acción para cambiar tanto interna como externamente.  Y también formaron parte de esta historia donde logre encontrar el Empoderamiento Real en mi interior y vivir conectada a mi corazón, incluso para trabajar y ser muy productiva.

Quieres que te diga cómo lograrlo?  Yo te cuento…

 

Saludos

Bere Corral

contacto@mujeresimportantisimas.com

Coach de Desarrollo y Bienestar Integral