La depresión… es una paliza, las que la hemos conocido lo sabemos, con la ayuda adecuada muchas de nosotras hemos podido vivir para contarlo, otras desafortunadamente no.

Yo atravesé ese camino alguna vez como tú, hoy te escribo desde otro camino, un camino más sereno, no estoy exenta de volver a pasar por eso, creo que nadie lo está, sin embargo, fue ese episodio depresivo el que me permitió iniciar un proceso de autoconocimiento y una búsqueda espiritual y filosófica continua. En lo personal creo que cualquier práctica espiritual es buena, yo me siento más cómoda con el Budismo porque estoy convencida que cuenta con enseñanzas y herramientas prácticas que pueden ayudarnos a lidiar con situaciones difíciles como la depresión, pero lo más importante nos pueden ayudar a prevenirlas.

Te comparto algunas enseñanzas que espero de corazón te sean útiles y iluminen tu camino si es que estás atravesando una depresión, por supuesto es importante que recuerdes que la depresión es una enfermedad y es importantísimo que busques ayuda profesional.

Entrena tu mente.– La depresión es un desorden mental, como muchos de los problemas que tenemos en la actualidad, entender tu mente, tus emociones, pero sobre todo entrenar a tu mente para que vuelva a su estado natural tranquilo y luminoso. Lo que nos afecta cuando estamos deprimidas es el tipo de pensamientos que tenemos, una mente entrenada nos ayuda a no clavarnos en pensamientos que no nos hacen bien.

Cambia tu enfoque.- En nuestra cultura nos ha enseñado a estar muy enfocados en lo que no está bien, si no tienes pareja te enfocas en eso y no ves lo que sí tienes, si estás deprimida te enfocas en eso y no puedes ver lo que sí está sano en ti. Hay una historia de un gran maestro que construyó un monasterio en Australia con muy pocos recursos y sin conocimiento alguno de construcción, cuenta que dos ladrillos le quedaron chuecos y que eso lo atormentaba y lo deprimía, no dejaba de pensar en ello, te estoy hablando de un monje budista con años de práctica. Hasta que un día le dijo a un monje: ¿no viste que puse dos ladrillos mal? Y el monje le contestó: yo vi 998 ladrillos bien puestos, eso es lo que vi. El maestro quedó muy agradecido por esa respuesta. Vivir enfocadas en los 998 ladrillos bien puestos y no en los dos chuecos nos hace estar menos propensas a los episodios depresivos.

Todo pasa. – Esto debe entenderse con dos acepciones, la primera es que sí te pasa, el sufrimiento sí sucede, la segunda es que todo incluyendo tu depresión es impermanente como todo en esta vida, y va a pasar. Este pensamiento no sólo nos trae esperanza romántica, es un hecho con el cual puedes contar, comprender la impermanencia de los estados mentales nos ayuda a sentir menos angustia cuando experimentamos emociones desagradables.

El deseo es causa de sufrimiento.- Ya hemos escrito sobre apego que va muy de la mano con el deseo, la verdad es que tenemos la creencia errónea de que necesitamos tener o ser millones de cosas para ser felices y cuando no lo tenemos es muy fácil caer en depresión. No tiene nada de malo desear cosas, el problema está cuando nos confundimos y creemos que nuestra felicidad depende de ello o cuando olvidamos la belleza de vivir de manera simple, no se necesita mucho más que tu voluntad para ser feliz.

El sufrimiento existe.– La vida no es perfecta, y esto se nos olvida con frecuencia, y nos aferramos y queremos que la vida sea siempre feliz y siempre radiante, este es un gran engaño. Si aceptamos nuestra imperfección humana y que la vida no es perfecta podemos aceptar que la depresión es parte de la vida, esto nos libera, la aceptación de las cosas como son (que no quiere decir que no hagas nada al respecto) nos permite estar en paz con nosotros mismos, sin tratar de cambiar nada, ni siquiera nuestra depresión, la aceptación del momento presente elimina la ansiedad que nace de estar deprimido y hace la depresión mucho más llevadera.

Recuerda siempre siempre, la depresión es una enfermedad, si estás pasando por ella busca ayuda profesional. Un camino espiritual te puede ayudar no solo a disminuir tu depresión, pero también te puede ayudar a prevenirla.

Atrévete.

mayda@mujeresimportantisimas.com