“Come, te sentirás mejor” está poderosisima frase nos a acompañado a lo largo de la vida por qué desde el primer sorbo de leche materna en efecto comer nos hace sentir mejor

Cuando nos ponemos un poco tristes el cliché dice que nos da por comer más, y sobre todo chocolate y helado… ¿será que esto nos ayuda realmente?  Todo lo contrario…

Empecemos por diferenciar entre una tristeza, una melancolía y una depresión.
Tristeza la podemos sentir diario en algún momento determinado ante situaciones concretas, melancolía cuando rascamos en sentimientos del pasado que nos ponen a pensar y rondar en historias de tiempos precios sean mejores o peores, depresión es una enfermedad, que nos desarma, nos quita las ganas de vivir, el disfrute, la dicha, la luz propia. Nos apaga y no es ni por un día ni por un rato, más bien por muchos.

El hecho es que alguien con depresión no come helados, a decir  verdad en la depresión reina la falta de apetito pues el disfrute de la comida se va y esto es lo que nos tira más hondo en el pozo!!! …al no disfrutar la comida olvidamos la importancia de los antojos y entonces dejamos de ingerir cosas que nuestro cuerpo necesita: al no comer suficientes proteínas no podemos construir serotonina ni dopamina, neurotransimisores responsables de gran parte de nuestra dicha y felicidad.

Cuando uno está deprimido es cuando más vulnerable está y es entonces cuando comer bien puede hacer la diferencia.

Generalmente el psiquiatra prescribirá medicamentos, terapia y ejercicio y yo te diré que agregues cacao por su magnesio, sandia y res por su triptofano y huevos por su tirosina con ello ayudarás a tu cuerpo a formar más de esos mensajeros de felicidad que son la dopamina y serotonina y a ver más clara la salida de ese túnel

Paola de la Garza

Health coach

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