El divorcio es una experiencia muy difícil para las familias que lo atraviesan, en el proceso hay una avalancha de emociones, vuelven a doler viejas heridas y por supuesto hay mucha incertidumbre y miedo al futuro. Es un cambio enorme, y eso de los cambios es difícil para la mayoría de los seres humanos.

Estar con una amiga durante este proceso también es doloroso para las que las acompañamos por las distintas fases porque no es padre ver a una persona que queremos sufrir, las amigas somos un apoyo importantísimo en estos momentos. ¿Qué podemos hacer?

No intentes distraer la atención.- Es muy común que queramos hacer sentir bien a nuestra amiga repitiéndolo que todo va a estar bien, que todo pasa por algo, que el divorcio se veía venir. Tus comentarios seguramente son bien intencionados y sabios, el tema es que las primeras semanas después del divorcio es muy probable que tu amiga ni siquiera pueda comprender lo que está pasando como para encima ponerse filosófica, permítele sentir sus emociones, acompáñala mientras siente sin tratar de distraerla.

Escucha mucho más de lo que hablas.- Tendemos siempre a querer dar nuestra opinión sobre el tema, aconsejar, compartir experiencias personales… antes de hacerlo detente y escúchala. Recuerda que la que está pasando por este momento doloroso es ella, a veces aprovechamos el momento para resolver algunos temas personales y desahogarnos, créeme, en este momento ella tiene mucha más necesidad que desahogarse que tú. Escúchala sin juzgar, sin minimizar lo que siente y sin interrumpir.

No alimentes su furia.- Muchas veces queremos darle la razón sobre el maldito ex, eso equivale a echarle más fuego a la hoguera, probablemente si te cae fatal, pero alimentar estos sentimientos en tu amiga no le va a ayudar de mucho. Si tu amiga mienta madres, sé gentil y solamente dile algo como, entiendo que te sientas así. Permítele estar furiosa, pero no te sumes a esa furia.

Mantén la objetividad.- Después de una ruptura llegan muchísimos pensamientos poco esperanzadores sobre el futuro, la vas a escuchar decir cosas como nunca más voy a ser feliz, no me voy a volver a casar, mis hijos nunca se van a recuperar etc. etc. etc. Nuestra inclinación es negar este tipo de pensamientos y decir cosas como hay muchos hombres, seguro vas a tener un novio pronto, cuando nos dicen eso sentimos más ansiedad por que ahora encima de tu miedo tienes la expectativa de tus amigas. La gran respuesta para estas afirmaciones es: Eso no lo sabemos, lo que sí sabemos es que hoy estás aquí, estoy contigo y hay mucha gente que quiere ayudarte. Tráela de vuelta a presente y ayúdala a ver lo positivo.

Enfócate en lo que necesita.- Muchas veces nos volcamos a ayudar en lo que se nos ocurre con la mejor intención, ten una plática con tu amiga, pregúntale cómo puedes ayudarla, si puedes y quieres hacerlo  hazlo.

Hay otras cositas que puedes hacer por ella que le van a servir:

  • Recuérdale que estás ahí para ella.
  • Abrázala.
  • Si son un grupo de amigas hagan un plan de ayuda para su amiga y cúmplanlo.
  • Invítala al cine o a alguna actividad que le permita relajar su mente, sino quiere no insistas.
  • Invita a sus hijos a tu casa para que ella descanse.
  • Regálale un diario para que se pueda expresar.
  • Si sientes que necesita ayuda profesional, sugiéreselo.
  • Sé paciente, estos procesos llevan tiempo.

Los corazones rotos sanan siempre con el tiempo, pero sanan mucho mejor si te acompañan las personas que más quieres: tus amigas.

Atrévete.

mayda@mujeresimportantisimas.com