El Corazón Roto es uno de los males de nuestros tiempos. No respeta edad, profesión, nacionalidad, raza, credo ni sexo, es más ni siquiera estado civil; hay personas que están casadas, siguen en pareja, tienen el corazón roto y siguen adelante.

 

Por otro lado también pienso que es una gran mentira que nos hemos auto-contado.

 

¿Una mentira? Sí, todas creemos que alguien nos ha roto el corazón y sufrimos amargamente por ello y no es así.  Este mal afecta nuestra salud, sin duda nuestro estado de ánimo, físico y rendimiento en actividades laborales o escolares.  Nos baja la productividad y hace sentir que no estamos completas, que el mundo se acabó y no seremos felices.

 

Pero ¿qué es lo que pasa en realidad?

 

Bueno les cuento desde mi experiencia, que por cierto es similar a lo que le escuché a mi maestra de amor conciencia, y no lo pude ver hasta que fue mi experiencia personal.

 

Sucede que vamos por la vida llenas de expectativas de la persona que quisiéramos a nuestro lado y vamos con un vacío interno que queremos llenar con una pareja.  Es como si trajéramos unos lentes a través de los cuales vemos la vida diferente a como es en realidad.  Vemos a nuestras parejas, a través de estos lentes que son del color y forma de nuestras expectativas.

 

El otro día platicaba con una clienta que me decía “Bere pero qué pasó si él era tan lindo, él no era así” Yo sé que duele horrible pero te tengo una noticia: él si era así lo que pasa es que no lo veías así.

 

No es que ellos sean malos, las parejas son enseñanzas que la vida nos regala para sanar esos vacíos que tenemos internamente y esos lugares en donde tenemos que crecer y ser más.

 

Al final me di cuenta que cada una de mis parejas y cada experiencia de corazón roto (supuestamente) en realidad fueron una oportunidad para darme cuenta que el amor de mi vida ERA YO y que la primera relación que debemos cultivar es con nosotras mismas.

 

Cómo hubiera querido saber esto antes, o haberme dado cuenta a la primera porque juro que hoy que lo veo en retrospectiva la lección estaba ahí solo que no la vi.

 

La enseñanza es que la vida así fue perfecta, cada experiencia fue perfecta me ayudó a tomar conciencia y me di cuenta que el camino para salir adelante de un corazón roto era ir para adentro.

 

Mi invitación esta semana es a que nos cuentes ¿cómo está tu corazón? Si estás pasando por un momento difícil, solo te diré que Todo Pasa, y esto también pasará.  ¿Quieres saber cómo hacerlo? Escríbenos y yo te digo cómo.

 

Un abrazo enorme

Con cariño

Bere Corral

contacto@mujeresimportantisimas.com