¿Por qué decimos que nuestro corazón está roto? Al vivir una ruptura amorosa, nuestro cerebro usa el mismo sistema neurotransmisor que cuando se rompe un hueso, se experimenta dolor, sofocación, angustia y una serie de “síntomas” muy desagradables.  Y sí, sentimos que el corazón se nos rompe  porque a la par se han roto planes, sueños, ilusiones y la idea de una forma de vida que asumimos iba a ser para mucho tiempo ¿Hay alguna receta para aliviar o sanar un corazón roto? ¿dónde venden un pastillita, una curita? ¿cuanto tiempo tardamos en sanar?

Hay dos cosas seguras: Los corazones rotos sí sanan pero no hay una receta mágica para ello.

¿Entonces qué hacemos? ¿Esperamos sentadas a que sane nuestro corazón? No.

Hay varias cosas que podemos hacer para aliviar esas heridas emocionales.

 

  1. Respetar a nuestras emociones y darles su lugar. Si queremos sanar debemos dar un espacio y “honrar” lo que sentimos, no tratar de negarlo o de disfrazarlo, se vale llorar, gritar, quedarnos un día entero en la cama, querer estar a solas. Es necesario darle aire a la herida y dejar que fluya el proceso de duelo.
  2. Atendernos, cuidar de nuestro cuerpo. No hay nada peor que enfermarse en medio de un duelo emocional, y normalmente ocurre, porque nuestro cuerpo está luchando por estar bien y en algún ángulo se rompe. Es necesario comer bien (en nada ayuda dejar de hacerlo, aunque no tengas ganas come una fruta por ejemplo) , descansar, dormir bien, hacer algo de ejercicio –aunque sea caminar un poco en algún parque- si nuestro cuerpo físico no está bien, las emociones negativas tomarán ventaja de ello.
  3. Darnos un gusto, un espacio, cumplirnos un capricho, ser cariñosos con nosotros mismos…debemos proveernos a nosotras mismas de cosas positivas que nos arranquen una sonrisa, trata de recuperar aquello que hacías o te gustaba a ti solamente, cada quien encontrará cuál es ese “caramelo” que nos hará olvidar aunque sea por un momento, esa sensación tan dolorosa de tener nuestro corazón roto. Hazte pedicure, cómprate un juguete, tómate un día libre, colorea un mandala.
  4. Evitar los viajes al pasado y al futuro. Vive el día de hoy, no te tortures recordando los mejores momentos de su relación, tampoco te preguntes que hubiera pasado si siguieran juntos. La realidad es solo el día de hoy. Vive un día a la vez, haz lo que tengas que hacer hoy, resuelve ese pendiente y ponte como meta terminar bien tu día. Tomemos ventaja de que el tiempo vuela y cuando menos lo pienses ya habrá pasado una semana, un mes, un año…y esa herida que pensabas que no iba a sanar estará cerrando. Visualiza tu corazón, cada día la herida cierra un poco y vamos sanando.

Los corazones rotos sanan por completo, es un proceso cíclico que toma fuerza y se nutre de nuestra propia voluntad. Por que al final, ese corazón es solo nuestro y depende de nosotras hacerlo nuevamente feliz.

 

Lilliana López-Arnauda

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