El perdón es sin duda una de las acciones que te puede llevar a ser más feliz y también es una de las más difíciles de lograr; sin embargo, es posible.  

 

PERDÓN

Normalmente nos mantenemos dándole vueltas a situaciones dolorosas, lo cual es el alimento favorito para la mente que se aferra a mantenernos en el sufrimiento y el no perdonar es uno de los deportes favoritos de ella.  La falta de perdón es como si tuvieras internamente una fuerza caótica que nos aferra a ella cuando elegimos el miedo.  Se basa en el resentimiento y eso no es nada más que sentir y volver a sentir, repitiendo en la mente las situaciones que nos duelen que en realidad ya no están sucediendo en el momento presente

 

Quizá esto que te voy a decir te suene muy loco pero el mundo que tú ves a través de tus ojos es como si fuera un espejo en donde tú estás reflejada.   Aferrarte a las situaciones dolorosas como no perdonar a los demás te mantiene en el dolor y el sufrimiento, porque te mantienes enganchada a una situación exterior que en realidad no puedes controlar y  te muestra que internamente hay un aspecto tuyo que puedes perdonar y por ende sanar.

 

Perdonar te abre camino a despertar tu conciencia porque es una elección personal de amor en lugar de una elección de miedo.

 

En mi experiencia he podido perdonar sinceramente usando la situación para sentir lo que me hace sentir , ya sea enojo, tristeza o miedo. Sin embargo, hay un paso súper importante en esto del perdón y es “tener la intención de soltar”.  Con esto no te digo que hagas caso omiso a tus emociones, lo que digo es que tengas la intención de no continuar aferrada al dolor.

 

No sé si lo has escuchado, pero todos somos creadores, no somos esclavos de la casualidad de la vida, al no perdonar renunciamos a este poder maravilloso por estar atrapados en el resentimiento.  Y cuando después de sentir eliges el amor, también eliges estar en el momento presente y por ende estar feliz.  En el momento presente en realidad ya no está pasando la situación que atormenta tu cabeza, y la elección es tuya.

 

Finalmente te quiero contar de un paso que puedes dar más allá, el perdón debe empezar por perdonarte a ti misma y darte cuenta que la vida tiene experiencias, aunque los catalogamos de errores. Al estar aferrada a esa situación a la única que dañas es a ti y en el fondo a quién no perdonas es a ti misma.

 

Mi invitación esta semana es a que me cuentes cuáles son las situaciones más difíciles que te cuesta perdonar y que te enfoques en que sea lo que sea – eso ya pasó- y hoy tienes una nueva elección de amor que empieza por amarte y perdonarte a ti.

 

¿Quieres saber cómo? Yo te cuento cómo.

 

Un abrazo grande

Bere Corral

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