Te has puesto a pensar ¿cuántas veces te han hecho algo y te han pedido perdón, pero tu sientes que no es de corazón? …….. es muy importante enseñarnos y enseñar a nuestros hijos a asumir nuestras acciones, cuando lastimamos a alguien.

La sociedad nos ha enseñado que debemos pedirle perdón a las personas que lastimamos, sin embargo hay algo que nos enseña mucho más y nos hace más conscientes del impacto que pueden tener mis acciones en los demás.

Se trata de reparar, cuando nuestros hijos se pelean y uno lastima al otro, o le rompe alguna de sus cosas, es muy importante que no lo obliguemos a que le pida perdón, si no más bien reflejarle el dolor que sintió su herman@ y pedirle que piense de qué manera podría reparar el daño que le causó

¿Por qué es importante enseñarles a que reparen en lugar de que pidan perdón? …….. porque cuando hacemos esto lo que les estamos inculcando es que tomen consciencia de sus acciones y asuman la responsabilidad, muchas veces el hecho de que pidan perdón puede ser un arma de dos filos, por que a veces no lo llegan a sentir de corazón, en cambio, cuando HACEN  algo por reparar, eso es amor en acción.

Ahora, qué pasa cuando son nuestros hij@s los que nos lastiman, con algún comentario, o con alguna acción……. ahí ¿Dónde radica el perdón?

Es muy importante que recordemos que la conducta que tiene mi hij@ conmigo es sólo el reflejo de cómo se siente por dentro, generalmente el daño o el ataque es proporcional al dolor que están sintiendo por dentro, eso es muy fuerte, pero también es muy importante, porque si mi hij@ me agrede muy fuerte, significa que algo le está doliendo muchísimo.

No es fácil cuando nuestros hij@s nos lastiman o nos agreden, pero el regalo está en cómo reaccionamos ante ese ataque.

Tenemos que recordar que nuestros hij@s, sólo van a sacar su sombra con la única persona que saben que no los va a dejar de querer a pesar de su comportamiento, así que ten en mente esto la próxima vez que  tu hij@ se porte muy groser@ contigo.

No se trata de  dejar que nos digan y hagan lo que quieran, se trata de que después de que pasó evento podamos hablar con ell@s, preguntarles de dónde vino esa reacción y darles opciones distintas a las que tuvieron con nosotras. Podemos decirles, entiendo que te hayas frustrado por que no te dejé ir a la fiesta, pero no puedes ofenderme de esa manera, soy tu mamá y me tienes que respetar, aunque el límite no te guste, te estoy cuidando.

Salir de la dinámica de la culpa y el perdón no es algo fácil, a veces pensamos que los niños tienen que sufrir para que aprendan, y eso no es así, piensa en cuántas cosas han aprendido sin dolor y castigo, como el caminar, hablar, andar en bici…….. y muchas otras cosas más.

Tener una plática con tus hij@s después del incidente es MUCHO más formativo, que el castigarlos o que te pidan perdón. Claro que puedes poner una consecuencia y lo mejor que podemos hacer como padres es llegar a acuerdos con ell@s, cuando tomamos en cuenta a nuestros hij@s, ellos hacen mucho más por nosotros de lo que nos imaginamos……

Te invito a intentarlo.

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