Muchas veces hemos escuchado que es nuestra actitud ante las situaciones lo que determina nuestra experiencia con respecto a ellas y es cierto.
Pero cuando tienes un  día difícil también es difícil ver el lado amable de las cosas y nuestra mente hace que veamos las cosas peores de lo que son en realidad.
Una terapeuta me dijo un día, estás con tus pensamientos 100% del tiempo, sé gentil contigo, evita los pensamientos que no te hacen sentir mejor, se gentil contigo.
Puedes tener un día súper difícil, todos los tenemos alguna vez. Pero son esos días precisamente los que nos ayudan a aprender a ser gentiles con nosotras mismas.
Estas son unas sencillas alternativas que te van a ayudar a convertir esos días difíciles en experiencias de auto-compasión.
No te lo tomes personal.- Las cosas pasan y punto, siempre pensamos ¿por que me pasa esto a mi?  La verdad es que la vida no es perfecta, te pasan cosas a ti como le pasan cosas a los demás, estas experiencias forman parte de la vida, no es como que la vida se esté ensañando contigo. Ante los días difíciles no te victimices, tómalo todo como una experiencia más.
Convierte la experiencia en una oportunidad de aprendizaje.- En coaching normalmente en lugar de preguntar ¿por qué? Preguntamos ¿para qué?  Esto te permite aprender de las experiencias, igual y es para que aprendas a cuidar mejor tus cosas, a fijarte bien en quien depositas tu confianza, a estar más presente… Hay mil respuestas en el para qué que te van a enseñar muchísimo de ti misma.
Toma responsabilidad pero no te culpes.- La culpa no le hace bien a nadie ni sirve de nada, puedes haber hecho algo que tuvo un efecto negativo sobre ti u otros, no eres perfecta. Asume tu responsabilidad pero no te atormentes.
Date chance.- Somos seres emocionales, lo cierto es que no somos muy buenas sacando esas emociones. Un día difícil también es una buena oportunidad para sacar enojo, tristeza, frustración, rabia. Hay que hacernos responsables de sacar esas emociones de manera sana sin afectar a otros, toma esos días difíciles como una oportunidad de hacer un detox emocional.
Sacúdete el mal día.- No te lleves un mal día a tu casa con las personas que amas, Sacudete literalmente y deja atrás lo que te pasó. Seguir quejándote o dándole vueltas es como poner el dedo en la llaga, suelta el día difícil, no te enfoques en todo lo que salió mal, usa tu energía para hacer cosas proactivas y que te hagan sentir mejor.
Puedes tener días difíciles, pero todos esos días van a ser más llevaderos si te tienes a ti misma de tu lado.
Atrévete!