Aprender a escuchar tu intuición puede ser difícil, pero es lo mejor que te puede pasar, para mí fue un gran reto.   La gente por mucho tiempo me decía Escucha a tu corazón y hoy sé que ahí vive mi intuición.

 

Hace unos años me fui a un Megaintensivo al Centro Isha en Manzanillo con el corazón roto, literal, ya que estaba comprometida cuando descubrí una infidelidad. Había dos cosas que me dolían muchísimo por un lado enterarme de esto que por supuesto me destrozó por dentro y terminar la relación y por el otro lado me dolía muchísimo la familia tan linda que ya teníamos por lo que no sabía qué hacer, en el momento terminé la relación. 

Sin embargo, en el fondo de todo yo buscaba a “Rotundo” … ¿Rotundo? ¿Quién es ese? 

 

En el fondo yo buscaba un rotundo SI o un rotundo NO para saber qué hacer, por un buen tiempo estuve en el limbo de no estar, pero extrañar lo que tenía.   Muchas personas me daban consejos, el más frecuente era: Escucha a tu Corazón, él sabrá qué hacer. 

La neta, la neta, mi corazón estaba destrozado, yo no tenía idea ni sabía cómo escucharlo.

 

Lo padre de todo es que gracias a esta experiencia me enfrasqué en un viaje interior en el cual acabé conociéndome muchísimo.

 

Yo ya sabía que nuestra mente genera en promedio 80 mil pensamientos diarios y que 90% de ellos eran repetitivos.  Durante este tiempo aprendí con mi experiencia que esto es cierto y que desde mi mente es imposible conectar con mi intuición. Lo que no sabía era que iba a poder aprender a observar a mis pensamientos y con ello vendría el poder escuchar a mi corazón.

 

El ruido que crean en nuestra mente los pensamientos recurrentes nos aleja de poder escuchar nuestro corazón; a través de la unificación diaria durante meses yo pude lograr conectar con un espacio interior en donde siento paz cuando lo elijo y puedo sentir claramente lo que mi corazón siente con respecto a una situación. 

 

Para mi este ha sido uno de los regalos más maravillosos de mi vida. Unificar es una técnica de atención plena que va mucho más allá de lo que hace la meditación, es meditación, pero implica mucho más. Implica alinear tu mente, espíritu y corazón y con ello tu cuerpo.

 

Hoy sé que cuando quiero tomar una decisión lo mejor que puedo hacer es dejar de hacer y mejor SER.  Y justo puedo SER cuando unifico y mi mente se alinea, no se calla, pero si se alinea, es como si bajara el volumen de mis pensamientos. 

 

Desde ese espacio, me siento muy segura tomando cualquier decisión. 

 

Con el paso del tiempo he podido darme cuenta que el corazón realmente sabe qué hacer, porque siente. Lo único que debo hacer es acallar mi mente y elegir sentirlo a Él y ahí está toda respuesta.  Si quieres saber cómo conectar de esta forma con tu corazón, escríbenos a contacto@mujeresimportantisimas.com y yo te digo cómo hacerlo.

Un abrazote

Bery Nice