He escuchado tantas veces “Bienvenida a los TAS” Si Treintas… Cuarentassssssssssss

 

Si caray creo que a muchas mujeres les súper trauma eso de la edad y al final de la expresión se escucha un “ssssssssssss”, se quitan a veces la edad e incluso entran en crisis.

 

Creo que a mí me pasó algo parecido cuando cumplí 26 años, por ese momento yo había terminado definitivamente con un novio a quién yo consideraba el “Amor de mi Vida”, duramos muchísimos años y estuvimos a dos de casarnos.  El caso es que mis amigos del trabajo, quienes eran traders, solían hacerme bromas sobre quedarme soltera y quedarme para vestir santos y así, muchas bromas típicas del mercado financiero y de las mesas de operación.

Y la verdad es que al final, aunque yo no lo dejaba ver hacia afuera, ellos eran únicamente como la representación de mis pensamientos.  Yo tenía miedo de quedarme solterona, de no encontrar a alguien que amara tanto etcétera.  Para postre, mis amigas comenzaron a casarse, esas cajitas verdes turquesa con anillitos de compromiso de grandes diamantes me ponían los cabellos de punta.

 

Finalmente, un día me di cuenta que estaba en el mejor momento de mi vida, estaba joven, soltera, lo suficientemente grande para que mis papás ya no me pusieran horarios, tenía un trabajo espectacular, podía viajar frecuentemente, salir a bailar, divertirme.  En serio ¿Qué más podía pedir?  

En el fondo me seguía doliendo estar soltera porque yo me quería casar, ser mamá y tener una familia, pero elegí dejarme de mortificar por el hecho de no tener novio y mucho menos estar comprometida.

 

A partir de mi cumpleaños 27 decidí subirme la edad, a partir de ese año comencé a cumplir 30, de esa manera (pensé) ya no sufriría el cambio de década ni tendría una crisis por edad porque y me di cuenta que todo era una idea, que la edad es una idea, que está en tu cabeza y que tú puedes decidir vivirlo desde otro lugar.

 

Me  moría de risa cuando me decían que cómo era que tenía 30 si me veía como de 23.  Cuando cumplí 28 volví a decir que cumplía 30 y cuando cumplí 29 volví a decir lo mismo.  Obvio las personas ya no sabían ni cuántos años tenía yo, era una broma colectiva, y normalmente me calculaban menos edad (no es por presumir, pero me siguen calculando menos edad jajaja).

 

Cuando cumplí realmente 30 las personas no sabían y me decían ya en serio dinos cuantos años cumples y les decía en serio en serio, cumplo 30 jajajajajaja.  Al final me divertí muchísimo.

 

Elegí cambiar una historia de drama por una historia de risas y lo mejor fue que nunca más volví a sufrir por la edad. Hasta el día de hoy me subo un poco la edad y me sigo burlando internamente de esta necesidad de permanecer jóvenes y acepté que la vida es así, la vida pasa y es progresiva. Es lo único seguro que tenemos, pero cuando eliges verla desde otro espacio la puedes disfrutar al máximo.

 

Y tú ¿Cómo la vives?  Me encantaría leerte, comparte en los comentarios tu historia personal.

Un abrazote.

Bere Corral    

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