Estamos en medio de una onda de todo “healthy”, invadidos en cada esquina por un vegano, vegetariano o alguien que estuvo o está en una dieta para comer más sano, seguramente, vemos los resultados a simple vista.

Definitivamente, no soy el indicado para hablar de eso.

Pero no es la única forma en la que podamos vivir más sano. Te puedo asegurar que existen otros factores dentro de nuestro cuerpo o de nuestra rutina que también deberíamos cambiar para lograr una mejor vida a la que llevamos hoy. En mi caso, entré en un gimnasio para tu conciencia. Donde ejercitas tus experiencias y armas tu propio álbum de conciencia. Esa que permite liberarte de stress, angustias, incertidumbre, temores y afines.

Liberarte de ellas, no significa quitarlas de tu vida, se trata de encontrar un espacio donde puedes expresarlas y de manera automática descargas unos sacos de plomo que llevas encima, eso te permite ver las cosas desde otra perspectiva y enfocar tus energías de una manera más eficiente sin dejar de ser el dueño de ellas, ni dejar de ser responsable.

Digamos, que tienes varios proyectos en tu cabeza con una fecha de entrega muy cerca, seguramente algunos, o todos, son muy importantes y necesitas asegurar que se entreguen puntualmente. No tengo duda que sería una situación de mucho estrés, habría una presión importante sobre tus hombros y nuestra mente, comenzará a tirarnos al piso con esas viejas historias en las que podrá convencerte que no podrás lograrlo. Es ahí donde este espacio te permite ver otra realidad, esa que has ido desarrollando a lo largo de tu vida y te ha hecho con lo que llamamos “tu consciencia”.

Desde ese punto, todo es posible y todas las metas se alcanzan, porque lo haces desde tu real capacidad interna. Esa que has construido con tu experiencia, sin temores a fracasos.

El gimnasio de la consciencia, no es un lugar muy lejos de tu casa, se encuentra en ti mismo. Es dedicarle 1 hora a ti mismo. Puede ser continua o por espacios, es para recordarte a ti mismo, que existes, que eres capaz de conseguir lo que deseas, que tienes la fuerza para empujar tu presente hacia un mejor futuro y que tienes todo lo necesario para ser quien eres.

En mi caso, esto me ha ayudado a vivir más sano y más en armonía con mis seres queridos.

Me parece, que a la final, para eso venimos a este mundo, a ser felices y compartir con las personas que nos rodean, sin stress, sin angustias, sin malos momentos.

Johann Romero

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