Tal vez tienes un hij@ con el que todo es fácil y fluye de una manera maravillosa……. tal vez tu otro hij@ es completamente lo contrario……. desde que se despierta las cosas se ponen difíciles entre ustedes y generalmente no terminan de la mejor manera.

 

 

Cuando tenemos experiencias difíciles con alguno de nuestr@s hij@s, nos pasan muchísimos pensamientos por la mente y sentimos un sin fin de emociones, que pueden ir desde la tristeza, culpa, frustración, enojo…… a veces hasta odio.

¿Por qué pasa esto…..? estoy convencida que el universo nos manda a los hij@s que tenemos con las características que tiene cada uno y con los retos a los que me enfrenta cada uno, porque van a ser nuestros GRANDES maestros.

A pesar de que ahora somos adult@s, tenemos algunas heridas que no han sanado del todo por las cosas que vivimos en nuestra infancia  y eso en ocasiones puede ser la razón por la que yo respondo de una forma agresiva o violenta con mis hij@s.

No se trata de que juzguemos a nuestros padres, al contrario, hay que honrarlos y agradecerles por todo lo que hicieron por nosotros con su mejor intención.

Ahora que somos mamás o papás podemos hacer las cosas diferente, tú puedes ser “la mamá que te hubiera gustado tener…” ó “El papá que te hubiera gustado tener….” la mejor manera para comprender al otro, es poder ponerme en sus zapatos, y cuando nos convertimos en papás es en ese momento que podemos comprender a nuestros padres ….. quizá no estarás de acuerdo con ellos en cómo hicieron algunas cosas, pero ahora puedes entenderlos.

 

 

 

Tu puedes usar tus propias experiencias de la infancia para sanar la forma en la que guías a tus hij@s, trata de recordar cómo te sentías tu cuando alguno de tus padres te hablaba de manera agresiva o violenta, contacta con esa emoción, con tu dolor, con tu miedo cuando sucedió el evento, recuerda la edad que tenías y cómo te sentías de vulnerable……. cuando contactes con eso podrás hacerlo de una manera distinta……… puedes optar por hacer lo siguiente ANTES de golpear, gritar o humillar a tu hij@:

  • Decirle a tu hij@ que estás muy enojada y mejor vas a ir a tu cuarto por un tiempo
  • Moverte de lugar y tratar de ponerte a hacer algo completamente distinto a lo que estabas haciendo cuando sucedió el incidente
  • Salir al jardín, al balcón o a la calle y gritar
  • Romper hojas de una revista
  • Rayar en un cuaderno con mucha fuerza
  • Lavarte la cara
  • Irte a tu cuarto a escuchar música

Después de que haya pasado el incidente puedes preguntarte ¿por qué te enojó TANTO lo que sucedió…….? ¿con qué situación de tu infancia te conectó……? ¿cuál es el mensaje y el aprendizaje que quiere darte esta emoción que estás sintiendo…?

Si puedes anótalo, lleva una bitácora, o un diario, generalmente, cuando perdemos el control con nuestr@s hijos, no es por lo que hicieron, si no más bien es por algo que tiene que ver más con nosotros, pueden ser nuestras creencias, juicios o patrones.

Te invitamos a intentarlo…… por una maternidad más sana.

Si necesitas ayuda para vivir tu maternidad de manera más sana, contáctame.

yissel@mujeresimportantisimas.com