Érase una vez una joven ejecutiva que solía viajar por el mundo debido a su trabajo.  A mediados de sus treintas esta mujer tuvo problemas personales, a pesar de ello su vida ejecutiva no se detuvo y comenzó a lidiar con su triste vida personal y manteniendo a la vez la imagen de mujer fuerte y exitosa. 

 

Años más tarde esta mujer supo que sería mamá. Por circunstancias de la vida ella decidió respetar la vida de su hijo y es mamá soltera.   Enfrentó cambios y retos tanto en todos los aspectos su vida.  

 

Frecuentemente se le veía por ahí en el aeropuerto de Heathrow, en Londres, con una mano empujando una carreola y la otra en su maleta de viaje. Solía agendar sus citas de tal forma que pudiera respetar sus horarios de lactancia por lo que estaba dos horas en reuniones en “The City” y después regresaba a Kensignton Gardens a sus labores de mamá para regresar más tarde a más reuniones.  También se le veía por Nueva York, Miami, Chicago y otras ciudades de sedes financieras.

 

Ella es una mujer que jamás tuvo miedo de tomar a su hijo, ponerlo en un rebozo de los que están de moda y viajar a la playa con su bebé recién nacido sola.  Sin embargo, al respecto de su ajetreada vida, en aquel momento en su mente pasaban pensamientos como “pues normal no” “esto es cero extraordinario” bueno incluso algunos pensamientos como “uff no es suficiente, está bajando mi rendimiento en el trabajo”. 

 

Tiempo después por diferentes circunstancias de la vida esta mujer dejó aquel mundo de glamour financiero y se fue a vivir un tiempo Cono Sur, a un país lejano donde decidió vivir una experiencia de autoconocimiento, introspección y sanación. Dejó todo menos a su hijo quien tenía ya 3 años. Trabajaba en su crecimiento personal sin descuidar sus labores de mamá. Estando en allá recibía comentarios tipo “Wow qué valiente eres, ¿viniste hasta acá con tu hijo sola?… eso es muy valiente”, ella solía contestar “¿En serio… valiente? … No para nada”. 

 

En aquel momento no podía ver lo cierto que eran esos comentarios y la valentía con la que me había enfrentado a la vida, subestimaba su capacidad muchisimo.

 

Qué importante es llegar a un punto en el que te puedas ver a ti misma y te puedas apreciar sinceramente, puedas aceptar los cumplidos reales y puedas decir “Wow es cierto, qué valiente soy, gracias por este don porque gracias a la valentía que he tenido he llegado a donde estoy”. 

 

Esta soy yo y esta es mi historia, con paso de los meses gracias a cultivar mi experiencia de paz interior, encontré un tesoro, encontré mi verdadero valor.

Esto fue como encontrar un diamante valiosísimo, gracias al cual hoy puedo apreciar a la mujer súper valiente que he sido que enfrenta la vida con fuerza y energía, pero sobre todo puedo apreciar a la mujer valiente que fui gracias a la cual llegué a tener esta transformación interna.

 

A veces la vida te lleva por circunstancias que no querías vivir, dentro de ti estoy segura hay una mujer valiente que te puede acompañar en el proceso de transformación interior, si estás sintiendo ese deseo y esto te resuena en tu corazón, me encantaría escucharte escríbeme a contacto@mujeresimportantisimas.com para compartir contigo esta experiencia.

 

Un fuerte abrazo

Bere Corral