La paciencia es una de las virtudes más difíciles de alcanzar, sobre todo en estos tiempos en que todo lo queremos fácil y rápido. Queremos pastillas que nos adelgacen en una semana, medicinas que nos quiten el malestar de inmediato aunque no nos curen de raíz, relaciones que funcionen perfecto desde la primera cita.

La tecnología ha hecho que nuestra percepción del tiempo cambie, como todo es más rápido nos hemos vuelto mucho más impacientes.

La falta de paciencia genera un montón de estrés, enojo y frustración, ser impaciente es poco compasivo hacia los otros, pero también hacia ti misma.

Obviamente que no podemos cambiar el tiempo ni el ritmo acelerado en el cual vivimos, pero sí podemos usar ese acelere para practicar la paciencia. Muchas veces pensamos que vamos a ser pacientes después de practicar meditación, claro, la meditación ayuda, pero la paciencia es algo que puedes practicar en cada momento de tu vida cotidiana.

Si quieres ser más paciente te comparto algunas sencillas prácticas que te pueden ayudar.

Empieza tu práctica poco a poco. Reconoce las cosas que te hacen perder la paciencia, has una lista si puedes. De todas esas cosas elije una en la que te gustaría ser más paciente y enfócate sólo en esa.

Cuenta hasta diez. Es un consejo muy de abuelita, pero es súper útil para ser más pacientes. Cuando sientas que te estás desesperando intenta contar hasta diez… o sigue contando hasta que se te pase un poco.

Sonríe. Cuando estés a punto de estallar inhala, exhala y sonríe, intenta ver el lado gracioso de la situación, lo irónico que es que te pongas así por algo que muy probablemente tampoco es tan grave.

Agradece la situación. Si, ya sé que es una paliza hacer trámites por ejemplo, pero si estás sacando tu pasaporte es por que te vas de viaje, si estás en el banco es porque tienes dinero, si estás en la cola del súper es porque tienes qué comer, si estás en el tráfico es por que puedes moverte, si tus hijos están dando lata es porque están sanos. Damos por hecho muchas cosas cotidianas, lo cierto es que somos muy afortunadas de tener algunas situaciones que nos quitan la paciencia.

Practica meditación. Te lo repetimos mucho por que es una gran manera de estar en el presente y nos ayuda a entrenar la mente para ser menos reactivas. En nuestra página puedes encontrar muchas meditaciones que pueden servirte.

Sé compasiva. Primero contigo, no está padre que generes enojo, frustración o intolerancia, y después con los demás. Nadie es perfecto, si alguien te impacienta piensa cómo te gustaría a ti que te trataran si fueras esa persona… obvio no te gustaría que te griten o te mienten la madre con el claxon.

Ser paciente te va a permitir vivir más ligera, tener una vida más tranquila para ti y para las personas que te rodean. Hazlo por ti y por tu entorno.

 

Atrévete.

Si tienes problemas con la paciencia escríbeme.

mayda@mujeresimportantisimas.com