Aún recuerdo cuando estaba por entrar a la universidad, a la Licenciatura, cuando me preguntaban qué iba a estudiar, y les respondía que Educación Especial, la gente me miraba de una manera MUY distinta a cuando mis amigas respondí­an, administración de empresas, arquitectura, contabilidad o alguna otra.

 

Durante muchos años percibí que la gente consideraba que yo era “diferente” por dedicarme a acompañar a niñ@s “diferentes”, yo nunca lo sentí­ así­, pero notaba cómo la sociedad sí­ hací­a esa diferencia.

 

Tengo más de 27 años de experiencia en mi profesión y he podido observar cómo los términos han ido cambiando y cómo la sociedad ha ido evolucionando en muchas cosas. Y me refiero a una evolución a nivel de consciencia.

 

Primero se utilizaba la palabra “especial”, después comenzamos a utilizar “capacidades diferentes”, luego “habilidades diferentes” y en cuanto al contexto escolar, se han manejado: integración e inclusión.

 

Hoy puedo ver que claramente como sociedad, que la forma en la que nos referimos  a las personas que nacieron con algún síndrome, discapacidad o que tienen capacidades diferentes debido a un accidente o enfermedad, han cambiado.

 

Analizando el concepto niñ@s con necesidades especiales siempre me hizo cuestionarme, si era un término adecuado, porque en realidad, TOD@S los niños tienen necesidades especiales, todos somos diferentes, y todos tenemos capacidades y habilidades distintas.

 

Lo importante de esto es que no veamos a la discapacidad como algo que minimiza al SER, es decir, debemos de ver al niñ@  como la persona que es, una persona que igual que tod@s, siente, se enoja, se entristece, se frustra, pero las características de su cuerpo quizá son distintas, o la forma en la que piensa y actúa es distinta, o su desarrollo no va al ritmo de lo que los libros dicen que debería de ser.

 

Cuando podemos ver al ser humano, más allá de su “traje terrenal” de su “envase”, entonces podemos hablar de inclusión, actuar desde la inclusión, por que a diferencia de la integración, la inclusión es  el reconocimiento y valoración de la diversidad como una realidad y como un derecho humano, a diferencia de la integración, que se basa en la normalización de la vida de las personas con discapacidad.

 

Hoy podemos entonces ver con otros ojos la manera en la que nos relacionamos con tod@s lo seres humanos, abrazar las diferencias, reconocerlas, desde un lugar donde podemos entender que somos IGUALES por que somos seres humanos, pero que somos DIFERENTES por que cada uno de nosotr@s es único.

 

Yissel

Yissel@mujeresimportantisimas.com