Hace un par de años me trencé cañón con una chava por temas de “amor”. Esta chava tenía una mejor amiga, la llamaremos María, obviamente María estaba del lado de su amiga, en contra mía y yo tenía a mi mejor amiga de mi lado… por supuesto que no nos soportábamos las unas a las otras, tampoco es como que nos hacíamos cosas “graves”, nos barríamos, nos viboreábamos, yo llegué a hablar mal de ellas, no me consta que ellas hicieran lo mismo pero lo puedo suponer. Un rollito bastante infantil.

Los años pasaron, me mudé de ciudad, dejé de pensar en ello. La semana pasada otra amiga, que no tenía nada que ver con este tema, subió a Facebook la foto de María avisando que había fallecido en el terremoto.

Me quedé helada. No sabía que sentir, pero no me sentí nada bien. Hay algunas personas que no me caen bien, no son muchas… de más está decir que a ninguna le desearía un destino similar, de hecho a ninguna le deseo ningún mal.

Nunca le desee ningún mal a María, ni entonces ni ahora, lo cierto es que las “cosas no graves” que le hice no estuvieron bien. No te voy a decir que siento muchísima culpa, pero la verdad es que si lo lamento.

También lamento las “cosas no graves” que le hice, y créeme que eso no se siente nada bien.

La muerte de Marí­a me dejó un gran aprendizaje, que tampoco es nada nuevo, pero lo re aprendo con cada muerte cercana: La vida es muy corta. Más allá de eso, la vida es muy corta como para encima estar haciéndosela difí­cil a los demás con “cosas no graves”; la verdad es que no sabemos cuanto pueden herir estas cosas a la otra persona. Igual y no las herimos, pero esas cositas nos hieren a nosotras mismas y ese es un motivo suficiente para hacer consciencia e intentar  no hacerlas.

En la vida nos vamos a trenzar con muchas personas, somos humanos, vamos a responder a esas emociones, si no podemos responder con amor intentemos al menos no responder con agresión.

La vida es muy corta para hacer cosas de las cuales nos podamos lamentar, y más aún si la verdad es que ni siquiera valen la pena.

Escribo este post como homenaje a María, que también es una Mujer Importantísima, lamento mucho no haber podido verlo en su momento. En donde quiera que estés deseo de corazón que tu camino sea brillante y luminoso.

 

Mayda.