Por muchas décadas, la sociedad nos ha mandado el mensaje “los niños no lloran”, a lo largo del tiempo se le ha relacionado el llorar con debilidad.

Para las nuevas generaciones es MUY importante que les quede claro que esto NO es CIERTO y que el que el hecho de que un hombre llore y muestre su vulnerabilidad, es justamente lo contrario, ya que se requiere de mucha valentía, solidez y seguridad para mostrar nuestras emociones.

Si tienes un hijo varón tu puedes ayudarlo para que aprenda cómo poder expresar sus emociones sin reprimirlas, pero al mismo tiempo de una forma en la que no se exponga, para evitar así que sea molestado o atacado por ello.

Enséñale a tu hijo que sentir alegría y dolor es lo mismo, sólo que se sienten diferente, y que las emociones que sentimos no determinan si soy fuerte o débil… simplemente refleja que somos humanos, con un corazón que siente.

Sin embargo, es una realidad, que en esta sociedad se tienen que proteger, ya que si no los enseñamos que se protejan lo que puede suceder es que se cierren y dejen de sentir….. y si sucede eso el proceso de madurez e inteligencia emocional se puede ver afectado.

Una de las estrategias que podemos enseñarles a los niños varones es que se pongan una armadura para salir a la vida, a la escuela, a la universidad, a la clase de karate, al trabajo….. pero tienen que saber que esa armadura los va a proteger en ambientes no seguros y que no la pueden tener puesta todo el tiempo, ya que si se la dejan puesta dejan de sentir las cosas agradables de la vida…. como un abrazo, una caricia, un beso.

La estrategia es que sepan que hay lugares seguros donde pueden quitarse esa armadura y mostrar lo que sienten, por que en esos lugares las personas con las que van a compartir sus emociones NO los van a lastimar, ni a juzgar, si no por el contrario….. los van a escuchar y a acompañar. Ese lugar es la casa ….. y las personas somos los papás o los tíos o abuelos.

Cuando un niño aprende que puede guardar sus emociones y que no tiene que compartirlas con todo el mundo, si no sólo con personas confiables, le da un sentido de seguridad y valía por que se siente protegido y amado de manera incondicional por sus padres y familia extensiva.

Por otro lado le enseña que hay una diferencia entre los asuntos privados, íntimos y los públicos, conceptos que las nuevas generaciones tienen que manejar adecuadamente, ya que en la actualidad comparten toda su vida en redes sociales y tienen que aprender a darse cuenta de qué si se puede compartir y qué es algo privado.

Si necesitas ayuda para que tus hijos puedan expresar de mejor manera sus emociones contáctame.

yissel@mujeresimportantisimas.com