Varias de nosotras seguramente nos hemos hecho está pregunta y más cuando nos damos cuenta que no aguantas la ganas por acomodar  el cuadro chueco que está en  la casa de nuestra amiga. Pero qué de malo tiene ser así, hasta qué grado nos puede afectar que nuestra casa o lugar o lo que hacemos no sea de la forma que lo visualizamos y nos aferramos a que sea sólo de esa forma.

Ser perfeccionista podría resultar en una ventaja por la habilidad que se tiene para cuidarlos detalle, sin embargo, podría estar acompañado de ansiedad, depresión e incluso miedo.

El perfeccionismo podría afectarnos en tomar decisiones, no te ha pasado que quieres que algo salga tan bien que puedes pasar horas sin poder finalizar algo ya que entramos en un círculo vicioso en donde nunca nada es lo suficientemente bueno.

Este comportamiento podría afectarnos en las relaciones con amigos, familiares, parejas e incluso en la oficina, ya que el perfeccionista necesita tener siempre la razón, y eso no permite que prospere una relación con un punto de vista diferente.

Así que en general cuando caemos en ser perfeccionistas vivimos tensos, nos angustiamos con facilidad, nos da miedo equivocarnos y cometer errores y por tanto no disfrutamos de nuestros logros.

Es importante también que podamos admitir que somos perfeccionistas, normalmente nos excusamos diciendo que nos gusta hacer las cosas bien o que solo si dedicamos toda nuestra atención a lo que hacemos, podemos lograr lo que queremos. Aunque puedan resultar muy lógicas existe una gran diferencia entre querer hacer las cosas lo mejor posible y mejorarlas cuando se puede, pero sin demasiada angustia o estrés y tener que hacerlas perfectas.

Aquí te dejo estas sencillas preguntas para analizar si eres o no perfeccionista, recuerda que hay que admitir para poder hacer un cambio

¿Necesitas ser siempre el primero o el mejor? ¿Sientes que constantemente puedes o debes mejorar lo que estás haciendo o lo que ya terminaste? ¿Te sientes tenso o angustiado cuando te equivocas o ante la posibilidad de cometer un error? ¿Estas estresado continuamente? ¿Estás muy al pendiente y te preocupa la opinión de los demás? ¿Pospones las actividades o situaciones que te cuestan trabajo o en las que no estás seguro de tener éxito? ¿Revisas varias veces algo que ya terminaste?

Si contestas a la mayoría que sí, hay que poner manos a la obra para vencer el perfeccionismo, sé libre y enfoca tus esfuerzos.

tania@mujeresimportantisimas.com