Si andas entre los cuarenta y los cincuentas es probable que tus referencias bibliográficas sobre enamorarte sean libros con “estrategias amorosas efectivas”  como los hombres las prefieren brutas, o vuélvete una cabrona.

Confieso que yo también los leí, y apliqué alguna que otra de sus técnicas en alguna ocasión. La verdad es que hoy que lo pienso esos libros no tienen mucho que ver con el enamoramiento, mucho menos con el amor.
El amor no puede nacer de la manipulación. Ni de la falsedad.
Y si lo piensas, en realidad te va a hacer sentido como a mi. Yo no quiero que nadie se enamore de mi por ser bruta. Mucho menos por ser cabrona.  No me siento cómoda siendo algo que no soy o haciendo algo que no va conmigo.
Tampoco creo en las relaciones de manual en las que te besas a la tercera cita y dejas de contestarle sus mensajes para crearle interés. Me parece perverso.
Enamorar no debería ser un proceso de atrapar, todo lo contrario.  Enamorarse es un proceso de liberar, de soltar el control, de bajar la guardia ante alguien con quien te sientes segura para abrir y entregar tu corazón, tu mente y tu cuerpo. Eso sí está chido. Pero no está fácil. Pareciera que estamos más interesadas en enamorarnos que en darnos el tiempo necesario para conocer al otro. Esa es la receta perfecta para el desastre del enamoramiento.
Ahora la ondita es encontrar a alguien en un App, tener una cita y enamorarse después de dos chats. Pareciera que enamorarse es una emergencia.  Si sales por la vida queriendo enamorarte a toda costa, es probable que entregues tu corazón en un lugar poco adecuado,  seguramente en ese lugar tu corazón va a sentir inseguridad, miedo y claro que en ese estado tu mente querrá tomar el control y manipular al otro. También vas a sentir la necesidad de protegerte y no vas a mostrarte como eres.
La prisa por avanzar, por formalizar mata el enamoramiento. Queremos una historia de amor como de película y apresuramos todo.
Creo que el enamoramiento es mucho más sutil que lo que estamos acostumbrados a ver en películas.  Es mucho más espontáneo, libre de guiones… Porque no todas las parejas son iguales. ¿Como por que querríamos enamorarnos todas de la misma forma siempre?  ¡Sería aburridísimo!
Enamórate sin enloquecer siendo una mujer que no eres, Enamórate como tu quieras y no como te digan que debe ser, Enamórate con gozo y disfrutando,  Enamórate sin prisa, sin expectativas. Enamórate en el momento presente. Enamórate siempre que puedas. Enamórate sin perderte. Enamórate con un poco de locura y con la valentía que se requiere para seguir siendo siempre tu misma. Enamórate bonito.
Atrévete.